marzo 24, 2011

REFRANES DE LAS VIEJAS

I

Y los refranes los aprendí de mi madre. Luego mi padre me dijo otros.


Refranes Inciertos:

Quien mucho abarca, poco aprieta.
Agosto, frío en rostro.
Nadie diga de esta agua no beberé.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Año de nieves, año de bienes.
Cosa mala nunca muere.
Las cosas de palacio van despacio.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
A lo hecho pecho.
Quien mucho escucha, de su daño oye.
Donde las dan las toman.
Dime con quien andas, y te diré quién eres.
Dinero llama dinero.
Día de mucho, víspera de nada.
A quien madruga, Dios le ayuda.
Al enemigo que huye, puente de planta.
Quien espera desespera.
De tal palo, tal astilla.
No la hagas y no la temas.
El que te hace llorar, te quiere bien.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
Donde hay patrón no manda marinero.
Piensa mal y acertarás.
Ruin sea quien por ruin se tiene.
El mucho bien hace mal.
Tanto va el cántaro a la fuente, hasta que deja allá el asa o la frente.
A casa hecha, sepultura abierta.
Casa con dos puertas mala es de guardar.
En casa del ahorcado, no hay que mentar la soga.
No hay más cera que la que arde.
Un clavo saca otro clavo.
Al pagar será el dolor.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.


Refranes ciertos:

Quien mal anda, mal acaba.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Arrieros somos, en el camino nos encontraremos.
La avaricia rompe el saco.
Cosa dura y fuerte es dejar la costumbre, el hado y la suerte.
Oír, ver y callar, recias cosas son de obrar.
Costumbres de mal maestro, sacan hijo siniestro.
Entre todos la mataron y ella sola se murió.
A cada día su malicia.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Más vale tarde que nunca.
A la tercera va la vencida.
Si acaba bien, todo fue bueno.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Andando que es gerundio.
Del dicho al hecho, hay un buen trecho.
Al pan, pan y al vino, vino.
La mujer es paja, el hombre es fuego, llega el diablo y sopla.
Más sabe por viejo que por diablo.
No con quien naces, sino con quien paces.
Poderoso caballero es don dinero.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Dios los cría y ellos se juntan.
Piensa el ladrón que todos son de su condición.
De tal perro, tal dueño.
Cobra buena fama, y échate a dormir.
Genio y figura, hasta la sepultura.
Ande yo caliente y ríase la gente.
Gota a gota, se horada la piedra.
Mi gozo en un pozo.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Grano a grano, va haciendo el granero.
Donde vayas, haz lo que vieres.
Donde va Vicente, donde va la gente.
En casa de herrero, cuchillo de palo.
A palabras necias, oídos sordos.
Que cada palo aguante su vela.
Quien de servilleta pasa a mantel, Dios nos libre de él.
No sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
En todas partes cuecen habas.
Quien ama el peligro, en él perece.
Muerto el perro, se acabó la rabia.
Quien con niños se acuesta, como mocos se levanta.
Quien con perros se echa, con pulgas se levanta.
Sarna con gusto no pica.
De aquellos polvos vienen estos lodos.
A cada puerco le llega su San Martín.
Cuando una puerta se cierra, otra se abre.
Querer es poder.
Lo que mucho vale, mucho cuesta.
El saber no ocupa lugar.
Si te vi, no me acuerdo.
Contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Quien siembre vientos, recoge tempestades.
La zorra mudará los dientes, pero no las mientes.
Quien burla al burlador gana cien días de perdón.
Mientras en mi casa estoy, rey me soy.
A Dios rogando, y con el mazo dando.
El que la persigue, la consigue.
Quien hace un cesto, hará ciento.
Las comparaciones son odiosas.
Tras cornudo, apaleado, y mándanle bailar.
No quita lo cortés a lo valiente.
No está hecha la miel para la boca del asno.
La mona, aunque se vista de seda, mona se queda.
Obras son amores, que no buenas razones.
El ojo del amo engorda al caballo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Ojos que no ven, corazón que no siente.
No es oro todo lo que reluce.
Paciencia y barajar.
Labor comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
No es tan bravo el león como le pinta.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Donde menos se piensa, salta la liebre.
La una mano lava a la otra, y las dos al rostro.
No hay mal que por bien no venga.
El que no llora no mama.
Quien canta sus males espanta.
Cada loco con su tema.
Al loco y al aire, darles calle.

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