febrero 19, 2016

TRECE SIGLOS DE SENTIMIENTOS MEDIEVALES

Con la catastrófica batalla de Adrianápolis (378) en la orilla opuesta del Danubio, los feroces hunos, alamanes y godos de Atila, bárbaros indomables de estragos y masacres devastadoras, acaban con el Imperio Romano, una lengua, ley y cultura común -latín y griego- en Europa.

La Cristiandad del papa León I traerá un nuevo reposo, pero con unos ideales muy caros hasta el siglo XV, en que el Renacimiento con su nueva ilustración, del individualismo erudito y humanista, alegría de vivir y firme confianza en la voluntad, en el espíritu de imprenta de Gutemberg y la difusión de los libros, el telescopio de Galileo, los mapas y los descubrimientos como el de América por Colón, rompieron con trece siglos de teopatía, de enclaustramientos religiosos y de la fuga de la emoción florida de los valores de la persona sustituidos por la Pasión de Cristo.

La vida real y activa, en el espíritu de investigación, la confianza en la "dulce suavitas" frente a la pasividad en la concepción de que Dios es el que obra por y para nosotros, en que nada merece un paso, donde las masas pétreas de las iglesias dominan la vida espiritual de los pueblos a base de todo tipo de campanadas, procesiones, predicaciones y piras en una naturaleza de oscuridad profunda y silencio absoluto.

Cuando llevar madera al fuego era el círculo pietista del más luminoso y bello acto de amor, gente perdida espiritualmente en el sentimiento de la autoaniquilación, ideales caballerescos quijotescos de las órdenes militares de las Cruzadas y el amor cortés de los trovadores, el noble guerrero desposeído que lleva en su pecho el velo y la promesa de una dama, la casta fidelidad solo quebrantada con las serranillas o campesinas, la moral ascética de la austeridad y la ausencia de higiene, adornos y lujos, junto con la reprobación de la sexualidad y del placer, trajeron consigo la hipocondría, el hastío de la vida, la falsa satisfacción, el temor a la vida y las ansias de milenarismo.



CARTAS AL "BIS"
Librería El Buscón
Año 1998

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