agosto 22, 2014

QUE EL AMOR NO SEA UNA FARSA

Que vuestro amor no sea una farsa; detestad lo malo y abrazaos a lo bueno. Amaos de verdad unos a otros como hermanos y rivalizad en la mutua estima. No seáis perezosos para el esfuerzo; manteneos fervientes en el espíritu y prontos para el servicio del Señor. Vivid alegres por la esperanza, sed pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.

Compartid las necesidades de los creyentes; practicad la hospitalidad.

Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis. Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran. Vivid en armonía unos con otros y no seáis altivos, antes bien poneos al nivel de los sencillos. Y no seáis autosuficientes.

A nadie devolváis mal por mal; procurad hacer el bien ante todos los hombres. Haced lo posible, en cuanto de vosotros dependa por vivir en paz con todos. No os toméis la justicia por vuestra mano, queridos míos, sino dejad que Dios castigue, pues dice la Escritura. "A mí me corresponde hacer justicia; yo daré su merecido a cada uno". Esto es lo que dice el Señor.

Por tanto, si tu enemigo tiene hambre, dale comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que enrojezca de vergüenza.

No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal a fuerza de bien.


Rom 12,9-21


(nota de Jorge: de qué sirve ligar si no se tiene amor cristiano, virtuoso y divino...¿todo se reduce a la carne? ¡Lo que nos estamos perdiendo!)

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