diciembre 24, 2011

FIN DEL MUNDO III

La creación crece y se expande por el Universo, tiene la suficiente fuerza para hacerlo y conseguirlo, si no nos dejan en la soledad interestelar nos moveremos en naves llevando la carga de vida suficiente para triunfar e inclusive exuberante y bulliciosa de un mundo que no para en ciernes, y que no se lo piensa mucho porque ya lo consigue todo.

Al Papa Juan XX Pedro Juliano el Hispano que por error le pusieron la numeración XXI y había condenado el averroísmo y diecinueve proposiciones de Tomás de Aquino en 1277 bien podría decirnos que hagamos como si el siglo pasado no hubiese existido ni sus relaciones internacionales porque todo va tan deprisa que la visión beatífica de Dios incluso se dará antes de muertos en el siglo XXII y a partir de que el papa bueníssimo haga el Concilio Vaticano III.

Una mejora de la raza humana es una eugenesia que no es el exterminio de los nazis alemanes. El cáncer sigue ahí pero no lo tienes. Y los ecologistas se ríen de los transgénicos pero salvaría la vida del hambre y de la pobreza.

El peso de todas las hormigas es casi igual a la mitad de la superficie de la Tierra. Si se extinguen las hormigas se acaba el mundo por la huella ecológica que tienen. Consumen y son consumidas y colaboran con el resto de las especies. Los seres humanos nos dedicamos a consumir y a destruir. Ninguna especie nos consume pero nosotros consumimos a todas. Somos la especie más asesina del planeta.

Dios no quiso que contempláramos la creación sino que la mejoráramos. Dios no quiso que contempláramos la destrucción de la creación sino que la conserváramos intacta. Dios nos da el amanecer y el atardecer y los mares y los vientos y giramos hacia el ocaso donde la Tierra quede apagada y sus vivientes inquietos.

Las cosas ocurren porque tienen que suceder, porque están predispuestas por Dios en su hacer, porque sino no ocurrirían, porque Dios quiere que sean así, y solo cuando nos apartamos de Él ocurren de una manera nefasta. Así que cuando ocurre un incidente como un rayo, un trueno y una lluvia copiosa no es porque sí de la naturaleza sino una señal de que Dios está ahí y de que no debemos tenerle ningún miedo porque verdaderamente es un amigo paternal que no nos hará ningún daño.

Estamos pendientes de los fenómenos atmosféricos como señales de Dios, la primavera del amor, el verano de la tarde de paz, el invierno del frío lúcido y trabajador, el otoño de los pensamientos y los viajes, y por eso cuando ocurre un accidente por culpa de los fenómenos metereológicos no dejamos de maldecir nuestro destino y parece que Dios ya no nos acompaña tanto porque estamos envenenando la naturaleza que ahora nos golpea y qué queremos si después de pisotearla la exigimos el perdón que nos dará si no sin duda la muerte.

En esos días habrá una angustia en el quinto mundo como nunca se conoció y se caerán los pósters de las naciones, en esto y en otras cosas te hallé muy falto niño, no me has apagado la luz, ni he tocado el interruptor, pero ha sido un apagón y se estaba derrumbando la casa y la gente de la ciudad corría muy enferma, pero en atención a los elegidos que Dios se escogió se acortarán estos días.

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