noviembre 20, 2009

LA INMACULADA DE MURILLO

Ella está fuerte, desnuda y limpia
y los niños también.

Ella ve lo duro y penoso que es el mundo,
que no es eterno sino que mata,
y en los niños hay una esperanza,
un sueño, una idea de amor y de bien.

Ella está enamorada
y los niños llenos de amor,
radiantes de felicidad.

Ella espera un niño,
y los querubines saben lo sufrido
y molesto que es nacer.
Ella tiene que darle de mamar a todos,
y ellos tienen hambre.

Ella mira al cielo y pregunta a Dios:
"¿Por qué me lo quitas?"
Y los niños miran lo divertido que es la vida.

Y ella, la madre,
siente más de cerca que nadie
el drama de la vida y de la muerte.

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