October 12, 2016

LA LOCUCIÓN INTERIOR EN LA INTERTEXTUALIDAD

Si se trata de un fenómeno auténtico, la locución interior es el don de aquello que Dios quiere dar a conocer y ayudar a cumplir, revestido de pensamientos y palabras humanas, según el estilo y la manera de escribir de quien recibe el mensaje.

La persona se convierte en instrumento de comunicación, manteniendo, no obstante, intacta su libertad, que se expresa en un acto de adhesión a la acción del Espíritu Santo.

Mientras recibe la palabra del Señor, su entendimiento queda como inactivo: o sea, no va a la búsqueda de pensamientos, ni del modo de expresarlos, como ocurre, por ejemplo, a quien escribe una carta o prepara un discurso importante.

San Juan de la Cruz llama locuciones, o palabras sobrenaturales formales, a aquellas palabras distintas que el espíritu recibe, no de sí mismo, sino de otra persona, unas veces, estando recogido, y, otras, no (subida del Monte Carmelo: Cap. 26, n2).

Tanquerey define las locuciones, o palabras sobrenaturales, como manifestaciones del pensamiento divino, percibidas por los sentidos internos o externos (Compendio de Teología Ascética y Mítica: cap. 3 n, 1494).

Se puede, entonces, dar esta definición de las locuciones interiores: Son palabras clarísimas, advertidas por la persona que las recibe, como si nacieran del corazón, y que unidas entre sí forman un mensaje.

El llamamiento del Cielo viene casi siempre de improviso: es el Señor, o bien la Virgen, los Ángeles o los Santos quien tiene o quienes tienen la iniciativa del momento y del contenido del mensaje.

Para discernir las locuciones auténticas de las espúreas, que son fruto de deliberado engaño o de morbosa autosugestión o de interferencia directa de Satanás, hay normas bastante precisas. La literatura al respecto no es rica ni actualizada; pero ayudan los escritos de los grandes místicos (San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila, San Ignacio, Santa Catalina de Génova y Santa Catalina de Siena) y los estudios y tratados de Teología Espiritual de Tanquerey, de Royo Marín, de A. Poulain, de Garrigou-Lagrange...

Sin embargo, no es tan fácil medir el peso del elemento humano, del cual se reviste la inefable Palabra de Dios, para llegar a la comprensión de lo que el mensaje contiene de esencial y universal, de divino, en suma.

Con el respeto que se debe a toda persona y a su libertad, ¿por qué se debería exceptuar solo a Dios, como si debiera pedirnos permiso y acomodarse a nuestros gustos al escoger lugares, tiempos y modos y los instrumentos para comunicarse con sus hijos?

Es necesario crecer en el espíritu de Sabiduría para gozar con Jesús, cuando exclama: "Te doy gracias, ¡oh Padre!, porque has escondido tus secretos a los doctos y sabios, mientras se los revelas a los niños", y para exultar con el alma de la Madre Celestial, cuando canta: "Has colmado de bienes a los pobres y a los ricos los despides vacíos".

Lo que viene de Dios trae siempre consigo un profundo sentido de paz, suscitando hacia Él, una mayor humildad y confianza; nos ayuda a despegarnos del mal y a realizar el bien de una forma sencilla, y constante; y es respetuoso de nuestra libertad y la del prójimo.

Quien escribe y obra en nombre de Dios, edifica por el sentido del equilibrio, de humanidad y de fortaleza de ánimo, no obstante, en el contexto de los límites y defectos humanos.

Dios puede y quiere comunicarse, en todo momento de la historia, con sus hijos que viven en la tierra. Existe la posibilidad, para nosotros los cristianos, de conocer si es verdaderamente palabra de Dios la que nos llega, confrontando su contenido con la Revelación, fielmente custodiada e infaliblemente presentada por el Magisterio de la Iglesia.

En este caso de Madrizeleno, el conjunto del mensaje, así como cada una de sus partes, debe ser leído y vivido en el contexto de la doctrina cristiana.

El autor Jorge Anselmo Santos Miró-Mañé con DNI español 51.376.350-P escribe en actitud perfectamente normal, sin caer en trance (a veces), ni en éxtasis (salvo los brotes de su enfermedad "esquizofrenia paranaoide" crónica y sin cura, que controla automedicándose sin faltar a la dosis 2 diaria nocturna de RISPERIDINA MABO genérico que llega a autosubirse a 11 cuando empieza a dormir menos de 4,5 horas yendo al ambulatorio solo a coger la dosis trimestral de mantenimiento y sin asistir a ninguna otra clase de consulta médica desde 2002), escribe de corrido y sin fatiga mental lo que percibe interiormente, sin repasar ni corregir nada de lo escrito por pacto o mandato con Dios pero embelleciendo el estilo a lo San Agustín, aún cuando se trate de sacar a luz verdades que él antes desconocía o no consideraba como tales que van evolucionando en progreso, con una disminución de los sueños y por una obsesión de la inminencia del Apocalypsis tratando de evitarlo y disputando con el Jesús resucitado de éste su segundo objetivo, llegando piensa el mismo Dios a dudar del propósito de su Hijo Queridíssimo, que Madrizeleno ingenuamente se supone ésto, aún cuando ya no pudiendo pararlo acepta la Venida Inminente al finalizar la vida del último descendiente de Jorge.

En cuanto a su validez, se tendrá en cuenta los criterios clásicos y tradicionales:
- la correspondencia con la Verdad revelada;
- la actitud constante de humildad y de obediencia.
- algunos signos de confirmación pedidos humildemente a Dios;
- la serena disponibilidad del sujeto, y la paz que precede y sigue a la divina comunicación.

Puesto que en este período de notables transformaciones, para la Iglesia y para el mundo, se multiplican los casos de personas que se dicen privilegiadas, con dones carismáticos, con visiones, locuras, locuciones, bendiciones, don de curaciones..., el Movimiento Sacerdotal Mariano toma esta actitud:

- No se une con ninguna asociación, persona o hecho que presenten aspectos sobrenaturales, hasta el punto de identificarse con ellos.
Reconoce que no tiene el derecho de aprobar ni de condenar en esos casos, porque esto es misión de la Iglesia. Deja a cada Sacerdote en libertad de comportarse ante ellos a título personal, según la prudencia le sugiera, pero siempre en perfecta obediencia a la Autoridad Eclesiástica.

- En cambio, si se trata de revelaciones que contienen doctrinas en contraste con el Magisterio, o de personas cuya conducta se sale claramente de la normalidad humana y del equilibrio cristiano, el Movimiento Sacerdotal Mariano pone en guardia a sus miembros para que permanezcan en la fidelidad total a la Iglesia.

- Con relación a personas o sucesos que la Iglesia ha querido aprobar, el Movimiento Sacerdotal Mariano pone en guardia a sus miembros para que permanezcan en la fidelidad total a la Iglesia.

- Con relación a personas o sucesos que la Iglesia ha querido aprobar, el Movimiento Sacerdotal Mariano respeta al máximo las opciones y gustos de cada uno, aunque no puede prescindir de lo acontecido en Fátima, hecho de importancia universal, que no es todavía bien comprendido y, menos aún, testimoniado, a pesar de haber sido aceptado oficialmente por la Iglesia. Baste recordar a los Papas Pablo VI y Juan Pablo II, que visitaon como peregrinos la Cova de Iría.

Como es obvio los adheridos al Movimiento Sacerdotal Mariano deben aceptar, en primer lugar, todo el patrimonio de la Revelación, a la luz del Magisterio oficial.

En cambio, quedan en libertad de acoger o de no dar importancia o de rechazar escritos y sucesos que suelen llamarse genéricamente "revelaciones privadas".

Puesto que, cuando se conoce poco la doctrina y la historia mística, es fácil caer, o en el fanatismo despectivo, de quienes por prejuicio lo niegan y ridiculizan todo por principio, o en el fanatismo ingenuo, de quienes lo aceptan todo sin ningún discernimiento.

Hay que evitar, entonces, los dos extremos:

- La credulidad infantil, que no examina a la persona o el hecho para verificar su credibilidad en el plano humano, antes de hacerlo en el sobrenatural. Los instrumentos de Dios, aún en su pequeñez y pobreza, presentan siempre una nota de dignidad y de pureza, y no les faltan las señales del Espíritu Santo que acompañan a los verdaderos apóstoles.

- La superficialidad orgullosa, que rechaza o combate directamente lo que podría ser obra de Dios. Se olvida en concreto lo que se respeta en abstracto: la perfecta libertad de Dios y de todo el Paraíso para comunicarse con nosotros, que aún peregrinamos en la tierra.

La Virgen lo quiere así, según el estilo de la Providencia que, como enseña san Pablo, elige lo que es débil y pobre, según el mundo, para confundir la ciencia terrenal y el poder diabólico.

Si la Virgen nos trata con manera suave, es porque nos ama como una madre y es para extendernos, luego, sin que nos rebelemos, sobre el leño de la Cruz, transformándonos en copias semejantes a Jesús crucificado.
¡Cosa bien distinta del sentimentalismo!

También las numerosas referencias a los malos tiempos que vivimos y el doloroso futuro que nos aguarda, deben ser siempre interpretados en su justa perspectiva, que es la indicada por la Sagrada Escritura.

Cuántas veces y de cuántas maneras amenazó el Señor con castigos a su pueblo, en realidad con el propósito de traerlo al camino de la conversión y del retorno a Él. Tómense como ejemplo la predicación del profeta Jonás, enviado por Dios para anunciar la destrucción de la ciudad de Nínive.

Muchos se han quedado perplejos ante el carácter profético que revisten algunos mensajes. Se han preguntado: ¿Es acaso cierto lo que está escrito?¿Sucederá todo lo que se predijo? Y si no llegara a suceder, ¿qué credibilidad pueden merecer todavía las palabras del mensaje?

Finalmente, un último consejo para quien se acerca a la lectura de este blog DE MADRIZELEÑO.
Préstese más atención a su contenido que a la forma descabalada en ocasiones y tómese en la mano, no con prevención, sino con humildad y sencillez de corazón a ver en qué falla.
Léase sin presunción y sin avidez porque es y va a ser muy extenso.
Vuélvase a meditar con calma quijotesca del una vez ya apresado y con amor.
Pásese, después, a VERIFICARLO EN LA VIDA DE CADA DÍA, si tiene el Poder de la Verdad Profética Agustiniana, haciendo personal experiencia de todo lo que la Virgen pide y promete (no olvidemos que Jorge cuenta que se le apareció al amanecer la Virgen en su habitación de Arturo Soria junto a la M-30 y que quedó embriagado de su perfume que aún recuerda y recordaría otra vez y unos años antes una noche se le apareció el Diablo en su habitación de de General Pardiñas 32 inspirándole a cometer crimen y suicidio al día siguiente tirándose desde lo alto en el año 1984).

Las decenas de millares de Sacerdotes que, en estos años lo han hecho así, no se han arrepentido de ello; antes bien, ruegan a la Virgen para que otros sigan el mismo camino.



Don Esteban Gobbi

Milán, 8 de Diciembre de 2007
Solemnidad de la Inmaculada 90º Aniversario de las Apariciones de Fátima

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