mayo 02, 2011

LA TORÁ: 4-NÚMEROS

y el arca del pacto de Dios iba marchando delante de ellos/ Y la nube de Dios estaba sobre ellos de día cuando salían marchando del campamento./ Por la mañana Dios dará a conocer quien le pertenece a él y quién es santo y quién tiene que acercársele, y a quienquiera que él escoja, se acercará a él/ y tiene que suceder que el hombre a quien Dios escoja, él es el santo. ¡Ya basta de ustedes, hijos de Leví!/ Sepárense de en medio de esta asamblea para que los extermine en un instante./ Apártense, por favor, de delante de las tiendas de estos hombres inicuos y no toquen cosa alguna que les pertenezca a ellos, para que no sean barridos en todo el pecado de ellos./ ¡mire! la vara de Aarón para la casa de Leví había brotado, y estaba echando botones y arrojando flores y estaba produciendo almendras maduras/ Y yo ¡miren! yo he tomado a sus hermanos, los levitas, de entre los hijos de Israel, como dádiva para ustedes, como los dados a Dios para llevar a cabo el servicio de la tienda de reunión./ Porque la décima parte de los hijos de Israel, que ellos contribuirán a Dios como contribución, la he dado a los levitas como herencia/ y no deben profanar las cosas santas de los hijos de Israel, para que no mueran./ En caso de que un hombre haga un voto a Dios o jure un juramento para atar sobre su alma un voto de abstinencia, no debe violar su palabra. Conforme a todo lo que ha salido de su boca debe hacer él/ e hizo que anduvieran errantes por el desierto cuarenta años, hasta que se acabó toda la generación que estaba haciendo mal a los ojos de Dios./ Y Aarón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor./ Y no deben tomar rescate por el alma de un asesino que merece morir, pues sin falta debe ser muerto./ Y no deben corromper la tierra en que están; porque es la sangre lo que corrompe la tierra, y por la tierra no puede haber expiación respecto de la sangre que se ha vertido en ella salvo por la sangre del que la haya vertido. Y no debes contaminar la tierra en que ustedes están morando, en medio de la cual estoy residiendo; porque yo tu Dios estoy residiendo en medio de los hijos del pueblo de Dios

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