mayo 02, 2011

LA TORÁ: 3-LEVÍTICO

Es cosa santísima. Como la ofrenda por el pecado, así es la ofrenda por la culpa. Hay una misma ley respecto a ellas. Del sacerdote que haga la expiación con ella, de él llegará a ser./ Sin embargo, si de manera alguna se comiere parte de la carne de su sacrificio de comunión al tercer día, el que lo presentó no será aceptado con aprobación. No será puesto en su cuenta. Llegará a ser cosa viciada, y el alma que coma parte de ella responderá por su error./ Solo que esto es lo que no deben comer entre los que rumian y entre los que tienen partida la pezuña: el camello, porque es rumiante pero no tiene pezuña partida. Es inmundo para ustedes./ Todo el que toque sus cuerpos muertos será inmundo hasta el atardecer./ No hagan asquerosas sus almas con cualquier criatura enjambradora que enjambra, y no deben hacerse inmundos por medio de ellas y realmente llegar a ser inmundos por medio de ellas. Porque yo soy su Dios, y ustedes tienen que santificarse y tienen que resultar santos, porque yo soy santo. De modo que no deben hacer inmundas sus almas por medio de ninguna criatura enjambradora que se mueve sobre la tierra. Porque yo soy Dios que los estoy haciendo subir de la tierra de Egipto para resultar ser Dios para ustedes, y ustedes tienen que resultar santos, porque yo soy santo./ Y el sacerdote tiene que mirarlo al séptimo día por segunda vez, y si la plaga ha quedado sin brillo y no se ha extendido la plaga por la piel, entonces el sacerdote tiene que declararlo limpio. Era una costra. Y tiene que lavar sus prendas de vestir y ser limpio/ él es un leproso. Es inmundo. Inmundo es lo que debe declararlo el sacerdote/ y debe taparse el bigote y clamar: ¡Inmundo, inmundo! Todo el tiempo que esté en él la plaga será inmundo. Es inmundo. Debe morar aislado. Fuera del campamento es su morada./ Esta es la ley de la plaga de lepra en una prenda de vestir de lana o de lino, o en la urdimbre o en la trama, o en cualquier objeto de piel, a fin de pronunciarlo limpio o declararlo inmundo./ En cuanto a la desnudez de la hija de tu hijo o la hija de tu hija, no debes poner al descubierto la desnudez de ellas, porque son tu desnudez./ Y no debes dar tu emisión a ninguna bestia para hacerte inmundo por ello, y la mujer no debe pararse delante de una bestia para tener cópula con ella. Es una violación de lo que es natural./ No se hagan inmundos por medio de ninguna de estas cosas porque por medio de todas estas cosas se han hecho inmundas las naciones que estoy enviando de delante de ustedes. En consecuencia la tierra está inmunda, y traeré sobre ella castigo por su error, y la tierra vomitará a sus habitantes./ Y cuando ustedes sieguen la mies de su tierra, tú no debes segar las orillas de tu campo completamente, y no debes recoger lo que va quedando para espigar de tu siega. Además, no debes juntar los rezagos de tu viña, y no debes recoger las uvas esparcidas de tu viña. Para el afligido y el residente forastero los debes dejar./ Y en caso de que ustedes entren en la tierra, y tengan que plantar cualquier árbol para alimento, también tienen que considerar impuro su fruto como su "prepucio". Por tres años continuará incircunciso para ustedes. No debe comerse. Pero al cuarto año todo su fruto llegará a ser cosa santa de alborozo festivo a Dios. Y al quinto año podrán comer su fruto para añadir su producto a ustedes./ No deben buscar agüeros, y no deben practicar la magia/ y no deben ponerse marcas de tatuaje/ No profanes a tu hija haciéndola prostituta para que la tierra no cometa prostitución y la tierra realmente se llene de moral relajada./ No deben cometer injusticia al juzgar, al medir, al pesar ni al medir líquidos. Debe resultar que tengan balanzas exactas, pesas exactas, un efa exacto y un hin exacto. Su Dios soy yo./ Deben resultar santos a su Dios, y no deben profanar el nombre de su Dios, porque ellos son los que presentan las ofrendas de Dios hechas por fuego, el pan de su Dios, y tienen que resultar santos./ Y tienes que contarte siete sábados de años, siete veces siete años, y los días de los siete sábados de años tienen que ascender a cuarenta y nueve años para ti. Y tienen que santificar el año cincuenta y proclamar libertad en la tierra a todos sus habitantes. Un Jubileo es lo que ese año cincuenta llegará a ser para ustedes./ ¿Qué vamos a comer en el año séptimo dado que no podemos sembrar semilla ni recoger nuestras cosechas? En ese caso ciertamente ordenaré mi bendición para ustedes en el año sexto y tendrán que producir su cosecha para tres años./ Y tu hermano tiene que mantenerse vivo contigo. No debes darle tu dinero a interés, y no debes dar tu alimento a usura./ Y en caso de que tu hermano empobrezca al lado tuyo y tenga que venderse a ti, no debes usarlo como trabajador en servicio de esclavitud. Debe resultar estar contigo como trabajador asalariado, como poblador./ Podrán usarlos como trabajadores, pero a los hermanos de ustedes los hijos de Israel, no debes de hollar, el uno al otro, con tiranía./ Y yo ciertamente pondré paz en el país, y ustedes verdaderamente se acostarán, sin que nadie los haga temblar./ Y cinco de ustedes ciertamente correrán tras cien, y cien de ustedes correrán tras diez mil, y sus enemigos verdaderamente caerán delante de ustedes a espada./ Y ciertamente me volveré a ustedes y los haré fructíferos y los multiplicaré, y verdaderamente pondré por obra mi pacto con ustedes./ Sin embargo, si ustedes no me escuchan ni ponen por obra todos estos mandamientos/ y causándole languidez al alma. Y simplemente sembrarán para nada su semilla, puesto que sus enemigos ciertamente se la comerán. Y verdaderamente fijaré mi rostro contra ustedes, y ustedes ciertamente serán derrotados delante de sus enemigos; y simplemente los hollarán aquellos que los odian, y realmente huirán cuando nadie los está persiguiendo/ y tendrán que ser dados en manos de un enemigo./ Sin embargo, si con esto no me escuchan y simplemente tienen que andar en oposición a mí, entonces tendré que andar en acalorada oposición a ustedes, y yo, sí, yo, tendré que castigarlos siete veces por sus pecados/ y sus ciudades llegarán a ser una ruina desolada./ En cuanto a los que queden entre ustedes, ciertamente introduciré timidez en sus corazones en las tierras de sus enemigos/ Ahora bien, en caso de que un hombre santificare su casa como cosa santa a Dios/ Y si es parte del campo de su posesión

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