mayo 01, 2011

EL MUNDO DE LOS DEMONIOS IV

No hay un justo, ni siquiera uno,/ no hay ni un cuerdo,/ no hay quien busque a Dios./ Todos descarriados,/ en masa pervertidos,/ no hay quien haga el bien,/ ni uno siquiera./ El temor de Dios no existe para ellos./ Dios es bondadoso, paciente y generoso. Dios es leal y los hombres son desleales. Tribulación y angustia para todo el que obra mal. Y gloria, honor y paz para todo el que obra bien. Ésta es la vara de la desigualdad que se puede igualar y superar./ Dios ordena el futuro para bien de los que ha elegido según su designio. Los padecimientos del tiempo presente no son nada con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Porque la creación está aguardando en anhelante espera la manifestación de los hijos de Dios cuyo espíritu está en sintonía con el Espíritu de la Verdad. El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza e intercede por nosotros con gemidos inenarrables./ Y mientras el muchacho se acercaba el demonio lo tiró por tierra y lo retorció violentamente./ María Magdalena, la discípula preferida de Jesús, y que se recostó en su pecho, se queda presente en la tierra a través de nuestras mujeres.

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