April 08, 2012

LOS FRUTOS DE LA CUARESMA DEL 2012: DEMONIO O ENFERMEDAD ESQUIZOFRÉNICA



DÍA 1


REFLEJO 1

"El demonio en el que se convirtió Jesús se metió dentro de mi cuerpo".

El demonio sale de nuestro interior,/ por eso debemos educarnos,/ deberemos estar serenos y vigilantes,/ de que no nos lleve a hacer tropelías,/ y ésta es nuestra cruz,/ tenerlo encarcelado dentro de nuestro cuerpo,/ y procurar que no se revuelva a hacernos daño,/ y hasta quitarnos la vida.

Pide demonio/ que aunque te arranquen cuatro dientes/ seguir siendo bueno/ y pide a Dios/ cuando veas que te alejas de hacer el bien/ y que todo sale mal/ porque entonces es cierto/ que sin darte cuenta/ estás en pecado.

Si vas a misa/ te sientes mejor,/ tu demonio no te domina,/ disfrutas de la naturaleza que te envuelve,/ haces examen de conciencia,/ se te cae la lentilla de los pecados,/ y cómo va a correr tu velero si no tienes el viento a favor.

No seré yo el que niegue la Resurrección en algo bueno.



Muchas cosas he olvidado como hacer rodar de madrugada piedras grandes ladera abajo para limpiar el entorno de la catedral de la Almudena y como el exorcismo que creí ver me hacía el psiquiatra Dr. Ridruejo en su consulta con un crucifijo en la mesa e intentando ocultar su cara con una máscara gesticular para que mi demonio no se fuera a él y cuando vi a mi padre desnudo saliendo del baño con una toalla y entonces vi a el demonio reflejado en él...

Si esta enfermedad incapacita y nos han tomado por endemoniados hay muchas cosas que contar... y también tratar de contar la verdad aunque se niegue que un ex loco y loco curado pueda contarla.

La verdad estaría dividida en dos y cómo resaltarla en más esplendorosa.

Por ejemplo las muchas dudas de la fe y la ausencia de obras y la estela grisazulada del demonio que invade nuestras vidas sin poder salir de su atmósfera a veces irrespirable.

Por ejemplo si se desconoce el origen de la enfermedad y a la vez es incurable de qué estamos hablando.


NOTA 1

Veo que el título de esta entrada me permite hablar de muchas cosas y salir del armario de pino que para mí no es más que un ataúd boca arriba en que me ha dejado el Diablo esperando a sacarme con los pies por delante de la casa y lugar donde he encontrado refugio de los 38 a los 50 años... pero con el peligro de una separación de 5 meses a los 40 años de mi Maite de Pablos (Su blog: ellibrodelinfinito.blogspot.com) siendo las fechas de nuestro primer encuentro el 8/X/1999 y el de la reconciliación el primer domingo de mayo Día de la Madre del 2002 donde se asentó mi paz en Alcobendas (Madrid) y después de un hijo adoptivo de 5 años Andrés Domínguez tuve un hijo Javier Santos que ahora mismo tiene 6 años.


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REFLEJO 2

Por la fe, siempre pensé que Dios ayudaría y Dios venía en el último minuto a salvarme.

Por la fe, siempre pensé que con humildad, aunque no lo mereciese todo iría a mejor y que en mi vejez todavía más.

Por la fe y la humildad, no tuve en cuenta mi pasado doloroso y si fui orgulloso procuré al año siguiente rebajar mis ínfulas altaneras.

Yo era un jugador de baloncesto limpio, un infantil que nunca cometía falta, acosado por mis compañeros por no meter más, hasta que Dios me quebró la clavícula izquierda en el patio del Colegio del Pilar, y entonces me recuperé entrenando con los mejores del Vallehermoso como quiso mi entrenador Peyró, y fui sucio y listo, y ya nadie me podía parar, pero entonces vino Dios a castigar mi exceso, y como no rendía en los estudios los padres agustinos consideraron que yo no debía estar en el equipo oficial y dejé de ser el recién kadete.


NOTA 2

Un día mi abuela Adela antes de morir me repetía KKDKDT (caca de kadete) refiriéndose a los militares de la Academia de Zaragoza porque mi padre fue capitán de artillería.

NOTA 3

Mi madre apenas sabía leer y escribir y hablaba mal el castellano, en mi casa no había libros, y cenábamos-charlando-viendo la tele-y estudiando a la vez, porque los curas nos exigían mucho en la pizarra.

En mi casa no se limpiaba ni se cambiaban las sábanas.

Nunca tuve un padre, ni unos primos, ni unos tíos, ni unos abuelos... eramos cuatro y no teníamos familia ni amigos.



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REFLEJO 3

Todo reino dividido será desolado, y toda ciudad o casa dividida no puede subsistir. Si Satanás echa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo podrá, entonces, subsistir su reino? Si yo echo los demonios con el poder de Belcebú, ¿con qué poder lo echan vuestros hijos? Por eso ellos mismos serán vuestros jueces. Pero si echo los demonios con el Espíritu de Dios, es señal de que ha llegado a vosotros el reino de Dios.

El que no está conmigo está contra mí, y el que no recoge conmigo desparrama.

A los hombres se les perdonarán todos sus pecados y blasfemias, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no se les perdonará.

Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares áridos buscando descanso y, al no encontrarlo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Al volver, la encuentra libre, barrida y arreglada. Entonces va y trae consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y se instalan allí, Así el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Eso sucederá también a esta generación malvada.

Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará. ¿Qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?¿Y qué dará el hombre a cambio de su vida? Porque el hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras. Os aseguro que algunos de los presentes no morirán sin haber visto al hijo del hombre venir como rey.




Yo tuve un verano, una noche y un día con el Diablo.

Cuando estaba en Firhouse (Dublín) el hijo de mi casa David Smith me habló de que en lo alto del monte estaba La Casa del Diablo (HELL FIRE WOOD) donde las fotos no salían ni se oían las voces dentro. Habiéndolo meditado fui solo a desafiarle, me vestí como el irlandés de espíritu que era, con una chaqueta y pantalones vaqueros azules, y emprendí la ascensión a la casa. Hice fotos y creo que grité a ver si se me presentaba. Cuando bajaba de allí me vino un dolor terrible de estómago, y tuve que tirarme al suelo verde muchas veces, y poco a poco fui llegando a la casa de David para dejar todo el cuarto de baño inundado de diarrea.

Luego el Diablo cuando tenía 22 años en el invierno del 1984 vino de noche a hacerme una visita a mí en el Barrio de Salamanca donde dormitaba en la casa de huéspedes de la gallega de Santiago de Compostela mi Conchita Costa.

Estaba durmiendo cuando de golpe ohí como un gruñido bestial pegado a mi puerta de una bestia espantosa (la puerta de mi habitación era una sola cortina ondulada que separaba de la salita de estar) y me vino el pensamiento de que debía clavarle las tijeras de la costura en el corazón de Conchita. Horrorizado por tal pensamiento, me vestí, y estuve toda la noche corriendo por la calle Goya pasando frente a la Iglesia de la Concepción haciendo eses, y dribblings y fintas en Triacs y tiristors, para deshacerme del diablo que me perseguía y quería adherirse a mi piel.

Cuando ya vi que amanecía me subí a la habitación en la calle General Pardiñas 32 (donde había una placa de haber residido un poeta rumano), me vestí con una chaqueta de ante y pantalones veige como cordero que iba a ser degollado o vellocino de oro, me despedí de Conchita, y me dirigí a la consulta del psiquiatra Dr. Ridruejo que estaba pasada la cervecería Cruz Blanca (tirando la cartera a una papelera y las monedas al suelo frente a un Mercado), con quien había estado la tarde anterior en mi primera visita con mi padre porque decía que era de la familia, y quien me había dado una pastilla de Largactil para que durmiera bien y creo que me sentó mal.

Me confundí, y entré en una comunidad, subí las escaleras (imposible coger el ascensor por lo que pudiera pasar) y desde lo alto me subí a un bote de alquitrán (que se rompía y embadurnaba mis zapatos rojo burdeos) y grité: "Arrepentíos". Con lo que algunos vecinos salieron corriendo escaleras abajo. La puerta de la azotea estaba cerrada con un candado, y menos mal, porque la siguiente tentación del Diablo hubiera sido, "tú puedes volar, no te va a pasar nada". Y hubiera ocurrido así.

Luego me faltaba aire y un policía nacional me metió en el maletero del coche y me llevó a una Casa de Socorro y luego al Hospital Alonso Vega.

Si alguien piensa como me imagino que sería después de haberme arrojado al vacío en la calle Goya, que se lo imagine como de pequeño cuando iba a misa los domingos en la Iglesia de Sagrados Corazones y veía sus tapices de la pared que pensaba así sería mi convivencia con la muerte en la tumba la misma que luego pensé tendría Francisco Franco.



NOTA 4: En la Iglesia de la Concepción de la calle Goya se casó Maite de Pablos con José Carlos Domínguez el 7/XI/1992. A esta iglesia iba yo con Conchita los sábados por la tarde que tenía 80 años.

NOTA 5: El Largactil era lo que tomaban los guerrilleros del Ché para mitigar el dolor de sus heridas como leí en su Diario.

NOTA 6: En la Casa de Socorro se creyeron que me había tirado al Metro. Y en el Hospital Psiquiátrico Alonso Vega conocí al poeta Leopoldo Panero que nunca quería salir de allí para escribir y cuyos libros me siguen cortando la digestión y a Esther Pascual que me curó con sus besos y pude salir de allí a los 14 días que le prestó el libro El Panóptico.

En otro Psiquiátrico conocí a Enrique Peirat que se había recorrido dos estaciones por los túneles del Metro y que me explicaba que cuando venía el tren siempre encontraba un hueco en la pared para meterse.

NOTA 7: En la Iglesia de los Sagrados Corazones de la calle Padre Damián junto al Colegio San Agustín y el Bernabéu que era mi barrio, un compañero mayor de los agustinos cargó con una escalera de Telefónica y se subió y se tiró desde lo alto de la torre con la cruz, fue Salvador Pliego Alegría a su regreso de lo que vio en New York, y creo que le pasó lo mismo que a mí y que fue mi pionero y por el que debo tomar el testigo.


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REFLEJO 4

Un contrincante vasco-francés me dijo cuenta todo lo que tengas que contar y cállate la boca.

No sé cuántos relojes perdí por Madrid, ni de cuánta ropa me desnudé, ni cuántas dentaduras postizas solo que no sé de dónde saqué tanta fuerza para dejar todo atado y bien atado, y que no hubiera una guerra mundial nuclear. Y que si Dios quiere cuando está lloviendo ni una gota gorda te cae encima y que hay que arriesgarse con valentía aunque solo te dé por pensar y correr adelante como un espermatozoide de santos.

Cerca de la Iglesia de Guadalupe (donde está el Espíritu Santo clavado del revés) junto al parque de Berlín donde jugaba de pequeño con mis soldaditos y cochecitos, estaba en la calle Víctor de la Serna la Iglesia Ortodoxa Griega-Rusa y la oficina de empleo del Instituto Santamarca.

Y una vez que iba a sellar unos contratos de la Gestoría oí que caía algo del árbol del patio interior del INEM, me acerqué y era una paloma blanca carmelita, que se había desplomado muerta, me puse triste y recé por ella y luego entré a sellar los contratos y las prórrogas de trabajo. Para mí fue una señal de que EL ESPÍRITU SANTO ESTABA AMENAZADO y que debía hacer algo y no sé si los funcionarios me vieron.


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REFLEJO 5

Luego yo tenía en la cabeza unos pitidos que creí eran de un platillo volante que me transmitía un cierto conocimiento (como cuando de niño me desperté en el quirófano del Hospital Gómez Ulla en una de las operaciones del labio leporino y oí "darle más cloroformo en la boca") que creía que me había metido en una nave espacial (al día siguiente se dejaron una gasa cosida en el paladar y una monja me la descosío, y aunque era un niño me trajo un suave café, y en la habitación de al lado había un torero con el que jugaba con una máquina de escribir que me trajo mi padre para que me entretuviera).

Mi madre decía que después de la primera operación del labio leporino con un añito y medio de edad, me ataron las manos como a Jesús para que no me tocara en la herida (un enorme muñón de puntos)...y que parecía un crucificado.

Cuando llegué a la adolescencia de los 14 años me operó mi madre de cirugía estética (mi padre decía que no hacía falta, y que no tuviera complejos): como no tenía labio inferior y el superior era el doble de grueso, en una primera operación me cosieron los labios y durante dos semanas estuve alimentándome en casa por los dos orificios de las comisuras con una pajita con unos potitos insípidos y purés que me hacía mi madre Carmen como cuando era bebé, y luego en una segunda operación descosieron y limaron esos perfiles, hicieron pasar una arteria que lo regara todo, menuda alegría cuando me vi en el espejo.

Luego yo por mi cuenta con mis ahorros cuando tenía 19 años (pues ya trabajaba de aprendiz en la Gestoría de mi padre) como tenía la nariz de patata me hice la cirugía estética pero yo creo que el cirujano del Rey me engañó y no hizo nada.


NOTA 8

En el Hospital Alonso Vega me preguntaron que si me perseguían los platillos volantes, yo dije que no para que me dejaran salir y me dieran el alta, pero recuerdo que en los pitidos pinté a un extraterrestre (tenía cabeza de bala pequeñita, dos piernas de pajarito y en una una vela encendida y en otra una k.) y se quedó boquiabierto el médico cuando se lo dí y no pudo reírse de mí con las 27 chicas alumnas universitarias que se había traído a la consulta (no era la primera vez que me exponían como animal de feria, ya estaba acostumbrado con lo del labio en la consulta de un afamado dentista de Reina Victoria que hacía congresos en su clínica).
Tantos dientes me sacaron que cuando me sangra la boca me acuerdo de mi niñez.

Mi padre también tomó nota del dibujo y empezó a pasarme los libros de Kafka que yo no sabía quién era.


REFLEJO 6

De pequeño me impresionó un relato del libro de Educación Nacional Franquista en que un sacerdote viejo e impedido le da a un niño unas hostias consagradas para que se las lleve a alguien que está en peligro, y a mitad de camino en que corría lo matan y las hostias quedan derramadas en el suelo, así pienso que lo último que doy de mí mismo es lo mejor que puedo ofrecer a Dios y a los demás, y la rapidez y la angustia me acucian a terminar la labor antes de que el Diablo aplaste otro tonto de la intrahistoria humana que nos rodea.


(¿continuará? cuando pueda digerirlo 16/7/13)










Fdo: Jorge Anselmo Santos Miró-Mañé



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