marzo 08, 2017

EL GRAN CRISTIANO DEL TRIAÑO 2017-19

Son muchas las eventualidades que ofuscan la verdadera realidad de nuestra vida: nuestra condición de hijos de Dios. Estamos llamados a resplandecer como tales.

Nos eligió en la persona de Cristo antes de crear el mundo.

Os juzgaré a cada uno según su proceder.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro.

Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida.
Ya no habrá más noche, porque el Señor irradiara luz sobre ellos.

Mi boca cantará tu salvación.

Huesos secos, escuchad.

Que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento.

Brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz.

Respira en mí, Espíritu Santo, para que mis pensamientos puedan ser todos santos.
Actúa en mí, Espíritu Santo, para que mi trabajo también pueda ser santo.
Dibuja mi corazón, Espíritu Santo, para que solo ame lo que es santo.
Fortaléceme, Espíritu Santo, para que defienda todo lo que es santo.
Guárdame, pues, Espíritu Santo, para que yo siempre pueda ser santo.
(San Agustín)

Dad gracias, al Señor, porque es eterna su misericordia.

Alaba, alma mía, al Señor.

Solo Cristo hace al ser humano
verdaderamente libre,
porque vivió con plenitud su libertad,
porque vivió para amar.
(M. A. Murúa)

Gritan y el Señor los escucha,
de todas sus angustias los libra.
El Señor está cerca de los afligidos,
salva a los que están tristes.
El Señor libera a sus siervos.

Padre, mírame, necesito verte.
Soy tu hijo y ansío la luz de tus ojos,
porque me ciega la noche.
Padre, ayúdame y no me dejes.
Atráeme hasta tu vida eterna,
porque me ciega la noche.

Os daré un corazón nuevo y os infundiré mi espíritu.

De camino hacia Jerusalén, Jesús dice que para ser discípulo suyo es necesario amar a Dios más que a los seres queridos, más que a la propia vida y más que a todas las cosas. En esta enseñanza intercala dos parábolas que hablan de la seriedad del discipulado, y termina con una nueva exigencia: la de renunciar a los propios bienes.

¿Acaso el que hizo lo de fuera no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo que tenéis dentro y de ese modo todo quedará limpio en vosotros.

Aquel día oirán los sordos, verán los ojos de los ciegos.

Dices lo que yo te mando. No les tengas miedo.
(Jeremías 1,17-19)

Estaba pensando en esto, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
-José, descendiente de David, no tengas reparo en convivir con María, tu esposa, pues el hijo que ha concebido es por la acción del Espíritu Santo. Y cuando dé a luz a su hijo, tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Todo esto sucedió en cumplimiento de lo que el Señor había dicho por medio del profeta: "Una virgen quedará embarazada, y dará a luz un hijo, a quien llamarán Emmanuel, que significa DIOS CON NOSOTROS".

Viene a traer la liberación de toda opresión. Viene a anunciar la Buena Noticia a todos los pueblos. Viene a ofrecer una reconciliación universal.

Entonces Jesús, mirando a sus discípulos, les dijo:
-Felices vosotros, los pobres, porque el Reino de Dios es vuestro. Felices vosotros, los que ahora tenéis hambre, porque Dios os saciará. Felices vosotros, los que ahora lloráis, porque después reiréis. Felices vosotros cuando los demás os odien, y os echen de su lado, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame por causa del Hijo del hombre. Alegraos y saltad de gozo cuando llegue ese momento, porque en el cielo os espera una gran recompensa. Así también maltrataron a los profetas los antepasados de esta gente.
En cambio,¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido el consuelo que os correspondía!¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados, porque vais a pasar hambre!¡Ay de vosotros, los que ahora reís, porque vais a tener dolor y llanto!¡Ay de vosotros cuando todo el mundo os alabe, porque eso es lo que hacían con los falsos profetas los antepasados de esta gente!

El Señor aborrece al perverso (gafe que da mala suerte a sus conocidos).

El que es fiel en lo poco también será fiel en lo mucho, y el que no es fiel en lo poco tampoco lo será en lo mucho.

-Ningún árbol sano da mal fruto, como tampoco el árbol enfermo da buen fruto. Por el fruto se conoce el árbol.

Hay que tener las ideas claras para ayudar a otros a ver claro.

Pues no envió Dios a su Hijo para dictar sentencia de condenación contra el mundo, sino para que por medio de él se salve el mundo.

-Es imposible evitar que haya quienes instiguen el pecado, pero, ¡ay de aquel que incite a pecar!
(continuará)

Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás.

El dinero no es malo. Es sencillamente un medio para vivir. El error está en tomarlo no como medio, sino como fin.

"Pescador de hombres". Esta comparación contiene toda una parábola de la misión de la Iglesia. "Pescar" no quiere decir atrapar o retener. La misión de la Iglesia consiste en lanzar a todos los vientos la Palabra que seduce y despierta a la vida y al amor. La que hace exclamar desde las profundidades de un corazón libre y gozoso: "Tú sabes que te amo".

Soy pobre y necesitado,
pero mi Dios cuidará de mí.
Tú eres mi ayuda y mi salvación,
¡no tardes, Dios mío!

La mirada del Señor está sobre los justos,
sobre los que en su amor ponen su esperanza;
quiere librarlos de la muerte
y salvar sus vidas en tiempo de hambre.
Nosotros esperamos en el Señor,
él es nuestra ayuda y nuestro escudo;
en él nuestro corazón se alegra
porque en su santo nombre confiamos.
Que tu amor, Señor, nos acompañe,
pues así lo esperamos de ti.

El Señor sea vuestra gloria y vosotros seáis la gloria de él.

La Palabra de Dios es: "Yo soy, fui y seré siempre; yo estoy en todo y en todas partes".
Lo sabemos y, sin embargo, nos apartamos de Dios, buscamos refugio en le perecedero y en lo imperfecto, y, de ese modo, nos exponemos a ser desdichados. ¿No es increíble?
(M. Gandhi)

Al que da de buena gana lo ama Dios.

Pero entretanto, hoy, mañana y pasado mañana tengo que seguir mi camino, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén (Madrid).

No olvidéis las acciones de Dios.

-Nadie enciende una lámpara y la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que alumbre a todos los que entren en la casa. Pues nada hay escondido que no haya de ser descubierto, ni hay nada hecho en secreto que no haya de conocerse y salir a la luz.

"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu inteligencia". Este es el primer mandamiento y el más importante. Pero hay un segundo mandamiento que es parecido a este: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". En estos dos mandamientos se resume toda la ley de Moisés y la enseñanza de los profetas.

... os digo que no tengáis miedo a los que pueden matar el cuerpo pero no pueden hacer nada más. Os indicaré, en cambio, a quién debéis tener miedo: tenédselo a aquel que no solo puede matar, sino que también tiene poder para arrojar (nota de Jg: el alma) a la gehena. A ese es a quien debéis temer.

-Os aseguro que, si no cambiáis de conducta y volvéis a ser como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. El más importante en el Reino de los Cielos es aquel que se vuelve pequeño como este niño. Y el que recibe en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. Guardaos, pues, de despreciar a alguno de estos pequeños, porque os aseguro que en el cielo sus ángeles están siempre en presencia de mi Padre celestial.

Apiádate de mí, oh Dios, por tu amor;
por tu gran compasión, borra mi falta;
límpiame por entero de mi culpa,
purifícame de mis pecados.
Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un espíritu firme.
No me alejes de tu presencia,
no apartes de mí tu santo espíritu.

Señor, abre mis labios
y mi boca pregonará tu alabanza.
El sacrificio a Dios es un espíritu apenado;
tú, Dios, no rechazas el corazón dolorido y humilde.

Pues ¿quién conoce los proyectos de Dios o puede imaginar lo que desea el Señor? Los pensamientos humanos son titubeantes, son inseguras nuestras reflexiones, porque el cuerpo corruptible es lastre para el alma y esta tienda de barro oprime a la mente que piensa. Si nos cuesta tanto conocer las cosas terrenas y si solo a duras penas conseguimos alcanzar aquello que está a nuestro alcance, ¿cómo podremos rastrear las realidades celestiales?¿Quién conocerá tus planes si tú no le das sabiduría y le envías desde lo alto tu santo espíritu? Así los humanos aprendieron lo que te agrada, los que habitan la tierra encontraron el camino recto y, en virtud de la sabiduría, se salvaron.

... para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Pues no envió Dios a su Hijo para dictar sentencia de condenación contra el mundo, sino para que por medio de él se salve el mundo.

-El matrimonio es algo que pertenece a este mundo. Pero los que merezcan resucitar y entrar en el Reino venidero ya no tendrán nada que ver con el matrimonio, como tampoco tendrán nada que ver con la muerte, porque serán como ángeles, serán hijos de Dios, porque habrán resucitado. En cuanto a que los muertos han de resucitar, hasta Moisés lo indica en el pasaje de la zarza, cuando invoca como Señor al Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob; porque Dios es un Dios de vivos y no de muertos, ya que para él todos viven.

Este texto tiene mucha relación con la vida comunitaria. Nos habla del perdón y de la corrección fraterna. ¿Por qué perdonar siempre? Porque la comunidad está formada por personas imperfectas que se equivocan y se ofenden continuamente. Sin perdón la comunidad se destruye. Perdonar es vivir dando vida.

¡Es grande, Señor, tu amor por nosotros!
Haznos comprender, Señor, la grandeza de este amor tuyo, capaz de abrazar no solo a tus fieles, sino a todos los habitantes de la tierra.
Haznos intuir, Señor, la profundidad de este amor tuyo, que esconde grandes misterios y también nos revela verdades consoladoras.
Haznos ver, Señor, los signos de este amor tuyo, con los que quieres iluminar nuestras mentes, revigorizar nuestra voluntad y orientar nuestros pasos.

Líbranos del egoísmo y de la indiferencia.
No permitas que pasemos fríamente
ante el dolor de nuestro hermano necesitado
sin sentir lo que tú sentías.
(F. Villanueva)

Si nosotros, cristianos practicantes, nos hemos convertido en un obstáculo para la fe de otros, ¡ay de nosotros! Si no somos capaces de manifestar que la Buena Noticia del amor de Dios va cargada de liberación, de esperanza y alegría para todos, ¡ay de nosotros! Ni entramos ni dejamos entrar en el Reino... ¡ay de nosotros!

-¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja en el campo las otras noventa y nueve y va en busca de la que se le había perdido? Cuando la encuentra, se la pone sobre los hombros lleno de alegría y, al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos y les dice: "¡Alegraos conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido!

Y Jesús añadió:
-¡El Hijo del hombre es señor del sábado!

Una lista de 39 trabajos prohibidos en sábado. Pero la concepción de Jesús es muy diferente: para él, es el día en el que se celebra que Dios tuvo piedad de Israel (Dt 5,12-15). Es, por tanto un día de misericordia y de encuentro entre el creyente y el Padre.

Yo doy la muerte y la vida.

Vosotros sois el cuerpo de Cristo.

"Los hijos de la luz", ante cualquier situación difícil, no deben lamentarse y deprimirse, sino afrontarla con buen juicio y valentía.

... sino que le recuerda que debe vivir con libertad de corazón frente a los bienes materiales para caminar ligero de equipaje hacia el Reino. Eso sí, la elección es aquí y ahora; por eso, urge poner la prioridad en el ser y no en el tener, en el amor y no en la posesión, en el compartir y no en acumular para uno mismo.

Y así el sacramento del matrimonio,
a la vez que es signo de tu caridad,
santifica el amor humano.
(Teresa de Calcuta)

Nosotros predicamos un Dios bueno, comprensivo, generoso y compasivo. Pero ¿lo predicamos también a través de nuestras actitudes? Si queremos ser coherentes con lo que decimos, todos deben poder ver esa bondad, ese perdón y esa comprensión en nosotros.
(Teresa de Calcuta)

También curaba a los que estaban poseídos por espíritus impuros. Todo el mundo quería tocar a Jesús, porque de él salía una fuerza que los curaba a todos.

En esto, se le acercaron unos fariseos que, para tenderle una trampa, le preguntaron:
-¿Le está permitido al varón separarse de su mujer por un motivo cualquiera?
Jesús les contestó:
-Vosotros habéis leído que Dios, cuando creó al género humano, los hizo varón y hembra y dijo: "Por esta razón dejará el hombre a sus padres, se unirá a una mujer y ambos llegarán a ser como una sola persona". De modo que ya no son dos personas, sino una sola. Por lo tanto, lo que Dios ha unido no debe separarlo el ser humano.
Ellos le dijeron:
-Entonces, ¿por qué dispuso Moisés que el marido dé a la mujer un acta de divorcio cuando vaya a separarse de ella?
Jesús les contestó:
-A causa de vuestra incapacidad para entender los planes de Dios, Moisés consintió que os separaseis de vuestras mujeres, pero al principio no era así. Y yo os digo esto: el que se separa de su mujer (a no ser en caso de matrimonio ilícito) y se casa con otra, comete adulterio.

El evangelio de hoy es un toque de atención para que los responsables de las comunidades eclesiales entiendan su trabajo como servicio y no como una plataforma desde la que recibir títulos y honores.

Existe la tentación de convertirse en amo y no en administrador/ siervo. Es la tentación de quienes detentan algún poder en la Iglesia o comunidad. Pueden dormirse como los demás, pero no pueden abusar o servirse de la comunidad en lugar de estar a su servicio.

La comunidad de los discípulos permanece abierta a todos y está llamada a compartir los misterios del Reino. El grupo de discípulos no se parece en nada a una secta replegada sobre sí misma. La fe se comparte. La luz es para todos. Jamás la gracia o la salvación podrán ser en la Iglesia un privilegio para unos pocos.

Dios no es el Dios de las catedrales y de las bonitas iglesias modernas más que cuando allí se reúne una gente que vive, unos hombres y mujeres que oran y que sienten hambre de justicia. Porque Jesús mismo es el verdadero templo, y el culto al Padre solo puede realizarse en espíritu y verdad.

Si os dividís en bandos, os resulta imposible comer la cena del Señor.

Lucas hace recaer en la escucha de la palabra de puntos de reflexión sobre el activismo de nuestro tiempo, incluso dentro de la Iglesia, cuando este activismo se agota en la mera organización exterior, aunque venga disfrazado de servicio. El acento recae en la indiscutible necesidad de escucha para luego volcarse en las obras del amor sin agotarse en ellas.

Ven, Jesús, búscame.
Ven, pastor, busca a la oveja perdida.
Deja las noventa y nueve y busca lo que se ha perdido. Ven hacia mí.
Estoy lejos. Me amenaza la batida de los lobos.
(san Ambrosio)

No juzga, no rechaza, no censura. Destierra el pecado acogiendo al pecador. Jesús pronuncia tres parábolas de misericordia: la oveja perdida, la moneda perdida y el Padre misericordioso. Con ellas se explica el porqué del comportamiento de Jesús hacia los excluidos, los pobres y los pecadores.

-El Hijo del hombre tiene que sufrir mucho; va a ser rechazado por los ancianos del pueblo, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley, que le darán muerte, pero al tercer día resucitará.

Dato fundamental: una noche entera de oración. Jesús y cualquier apóstol no pueden cumplir su misión en el mundo sin la unión con el Padre.

Predicamos a Cristo crucificado.

El seguimiento de Jesús debe producir frutos en la línea que el propio Jesús ya ha ido mostrando. El resultado de la siembra es siempre imprevisible, porque hay mucha variedad de terrenos. Lo que importa es sembrar y regar. La cosecha no es cosa nuestra. Hay que estar abiertos a la acción del Espíritu. Además, siempre habrá dificultades en personas y estructuras para hacer posible el Reino de Dios. Negar esta evidencia es no comprender su misterio.

Conversión no significa únicamente alejarse del mal, sino también traducir la fe en actos, dar buenos frutos. La parábola de la higuera estéril muestra la paciencia de Dios (nota de Jg: Jesús pídelo a destiempo y en todo tiempo...), que, como el agricultor, espera el fruto deseado un año y otro y otro...

Los setenta y dos volvieron llenos de alegría, diciendo:
-¡Señor, hasta los demonios nos obedecen en tu nombre!
Jesús les contestó:
-He visto a Satanás que caía del cielo como un rayo.

Si la venida de Juan a este mundo fue semejante a la de Jesús, su partida no fue muy distinta. Y todo por una rabieta. ¿Habrá cometido la humanidad una barbaridad tan gorda como aquella de pedir en una bandeja la cabeza de Juan Bautista? Los profetas siempre han muerto con un cuchillo en la garganta, con una cruz sobre los hombros, con una bala en la cabeza o con una soga al cuello.

Estamos, pues, rodeados de una ingente muchedumbre de testigos. Así que desembaracémonos de todo impedimento, liberémonos del pecado que nos cerca y participemos con perseverancia en la carrera que se nos brinda. Hagámoslo con los ojos puestos EN JESÚS, ORIGEN Y PLENITUD de nuestra fe; En Jesús, que, renunciando a una vida placentera, afrontó sin acobardarse la ignominia de la cruz y ahora está sentado junto al trono de Dios. Tened, por tanto, en cuenta a quien soportó una oposición tan fuerte de parte de los pecadores. Si lo hacéis así, el desaliento no se apoderará de vosotros. En realidad, aún no habéis llegado a derramar sangre en vuestra lucha con el pecado.

El bautismo solo no salva, sino el recibir y exudar el Espíritu Santo (meditaciones de san Juan de Ávila).

Pedir, llamar y buscar son los tres verbos de la vida cristiana en la noche de la necesidad. ¡Señor, enséñanos a orar!

El evangelio de Lucas habla mucho sobre la vida de oración de Jesús. Para el Señor, la oración está íntimamente ligada a la vida, a los acontecimientos concretos, a las decisiones que hay que tomar, Jesús buscaba la soledad para escuchar al Padre, para poder serle fiel. 

Jesús prosigue su camino a Jerusalén y constata que las resistencias a su misión son cada vez más fuertes. Él trae a la tierra el fuego del amor, pero muchos no quieren aceptarlo y, en lugar de unión y de solidaridad, crea desunión. Su mensaje de paz provoca el conflicto al chocar contra la falsa paz de quienes se benefician de un orden social injusto. Su paz significa incluso ausencia de paz en la familia cuando esta no se deja mover por los valores del Reino.

En un mundo establecido de acuerdo a los intereses de las grandes potencias y en contra de la gran mayoría de los países pobres, el mensaje de Jesús se fundamenta en el establecimiento de un reino de hermanos basado en estructuras justas, en la verdad y la solidaridad. Para lograrlo, el cristiano tendrá que pasar, como Jesús, por la agonía y muerte de cruz. ¿Por qué nuestra vida de fe es demasiado cómoda y no causa conflicto?

Que sepamos poner pasión en todo lo que hacemos y seamos transmisores no de aburrimiento, sino de la fuerza de un fuego abrasador que sentimos por dentro.
Que nos dejemos vencer por la Palabra de Dios, sintiéndola en nuestro interior como fuego que no nos deja tranquilos y nos envía a llevar la paz de Jesús y la justicia del reinado del Padre.

-Yo he venido para traer fuego al mundo, y ¡cómo me gustaría que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar la prueba de un bautismo y me embarga la ansiedad hasta que se haya cumplido. ¿Creéis que he venido a traer paz al mundo? Os digo que no, sino que he venido a traer división. Porque de ahora en adelante, en una familia de cinco personas se pondrán tres en contra de dos, y dos en contra de tres. El padre se pondrá en contra del hijo, y el hijo en contra del padre; la madre en contra de la hija, y la hija en contra de la madre; la suegra en contra de la nuera, y la nuera en contra de la suegra.


Pues así,también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que Dios os ha mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer.

Por eso Jesús no dice cuántos? se salvarán, sino cómo se salvarán. Hay que esforzarse y pasar por la puerta estrecha. La puerta estrecha es el seguimiento de Jesús, la fidelidad a un camino que pasa por la cruz.

Mi vida está a punto de ser ofrecida en sacrificio; la hora de mi muerte está al caer. He luchado con valor, he corrido hasta llegar a la meta, he conservado la fe.

A los vencedores los sentaré en mi trono, junto a mí.

Las naciones de la tierra serán presa de confusión y terror a causa del bramido del mar y el ímpetu de su oleaje. Los habitantes de todo el mundo desfallecerán de miedo y ansiedad por todo lo que se les viene encima, pues hasta las fuerzas celestes se estremecerán. Entonces se verá llegar al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando todo esto comience a suceder, cobrad aliento y levantad la cabeza, porque vuestra liberación ya está cerca.

La tentación que nos acecha en un tiempo de espera aparentemente largo es echarse a dormir.

El Reino debe anunciarse mediante la palabra y los gestos, como Jesús, sin entretenerse, con realismo, sencillez y alegría; aceptando lo que se ofrezca, regalando paz... Es mucho el trabajo que hay que realizar, y por eso hay que pedir mano de obra para una labor que es obra de Dios.

También hoy, muchos se preguntan cuándo llegará el Reino. El Reino se manifiesta en las pequeñas o grandes cosas y en la historia cotidiana. Para Jesús, el Reino es la presencia del Espíritu, que actúa en medio de los hombres y mujeres y en su corazón, lo sepan o no. Por lo visto, lo que se necesita son antenas para poder captarlo, porque las señales que no faltan.

El tiempo que nos separa de la manifestación gloriosa de Cristo es tiempo de misión y compromiso al servicio de la humanidad.

Cuando el rey entró a ver a los invitados, observó que uno de ellos no llevaba traje de boda  le preguntó: "Amigo ¿cómo entraste aquí sin traje de boda?" Él se negó a contestar. Entonces el rey dijo a los criados: "Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes". Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.

(continuará)


NOTAS DE JORGE:

SALIÓ PARTE DE SU MENTE HUMANA
José educó y contribuyó al Dios con nosotros.
DEL MISTERIO DE LA INTELIGENCIA DE CRISTO

LA GRACIA Y LA POSESIÓN
Yo sé lo que es la posesión del Diablo, no poder ver nada, no poder moverte a derecha ni a izquierda y no salir de ahí. Solo un hierro de Dios atravesándote el cerebro te puede salvar. No es tiempo para la cruz o el suicidio.

El Evangelio no lo pudieron escribir unos apóstoles reunidos, es que hubo una persona, Jesús, que dio todo este texto narrativo.

Esta es la morada de Dios con los hombres.
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
Vi la nueva Jerusalén (MADRID), que descendía del cielo.


(¿continuará?)

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