julio 28, 2016

UN MAL JEFE LO QUE ES

Afortunadamente los pésimos jefes también se ven venir a la legua, aunque a menudo su comportamiento es difícil de predecir: un día son encantadores, y al día siguiente ni te dan los buenos días y hacen que te pases la jornada preguntándote qué has hecho mal.


"Hasta que no acabes esto no te vas a casa" 
Si recibes un salario mensual y no por horas, se supone que, como persona adulta que eres, tienes cierta discrecionalidad sobre tu horario. Nadie se pone como una fiera por quedarse una o dos horas más en un día de especial ajetreo, pero que un jefe te diga esta frase supone poco más que una amenaza. Huye ahora que puedes.

 "Esto que me cuentas suena a problema personal; por lo tanto, no es problema mío" 
Esta es una forma poco delicada de informarte de que tu vida más allá del trabajo le importa más bien poco. Tu radar de jefes pésimos debería estallar al detectar una frase así mientras le explicas que ese día te irás antes porque te encuentras mal o porque un ser querido está enfermo.

 "No pienso volvértelo a repetir" 
Ni tú tienes cinco años ni el jefe es tu madre o tu maestro. Una frase así es humillante y pone de manifiesto las pocas ganas de tu superior de ayudarte a mejorar o a desarrollarte profesionalmente.

"La política de la empresa es así; tendrás que aguantarte" 
De acuerdo, las normas son las normas. Pero, ¿sabes lo que diría un buen jefe? "Sé que esta norma o política no tiene demasiado sentido y te pido disculpas por ello, pero de momento tenemos que funcionar así. De todo modos tengo pendiente hablarlo con la dirección a ver si podemos enfocarlo de una forma más lógica". ¿Qué empleado seguiría quejándose tras una frase así?

 "Si realmente quisiera tu opinión la habría pedido" 
Sólo un jefe mezquino diría una cosa así. La vida es demasiado corta como para invertirla trabajando para alguien capaz de ningunearte de ese modo.

 "Esta decisión no te corresponde" 
Otro típico comentario de un jefe incapaz y acomplejado, incapaz de reconocer que alguien jerárquicamente por debajo pueda tener una idea brillante. Un jefe inteligente aplaudirá tu ocurrencia y te empujará para hacerla realidad.

 "Me importa un bledo si te parece bien o no: hazlo y punto" 
Una persona capaz de articular una frase como esta jamás llegará a ser un buen líder. Busca otro sitio donde se respete más tu opinión ahora que todavía estás a tiempo. 

"¿Sabes todos los problemas que tengo que solucionar más importantes que tus tonterías?" 
Los malos jefes tienden a quejarse todo el tiempo. A quejarse mucho, continuamente, de todos, de lo que sea. No permitas que te haga creer que tus preocupaciones o preguntas son insignificantes y estúpidas; el trabajo de un líder es solucionar las cosas, no lamentarse.

 "Muy bien, haz lo que quieras, pero si sale mal asumirás las consecuencias" 
Un líder es aquel capaz de sostener a sus subordinados cuando las cosas se tuercen y asumir responsabilidades, y echarse a un lado cuanto todo sale rodado. Si tu jefe se sacude cualquier riesgo y sus avisos te suenan más como amenazas, tal vez vaya siendo hora de cambiar de trabajo. 


¡Y eso es algo que agota a cualquiera!

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