diciembre 29, 2015

CANCIONERO GENERAL DE HERNANDO DEL CASTILLO (1511)

CANCIONERO GENERAL DE MUCHAS Y DIVERSAS OBRAS DE TODOS O DE LOS MÁS PRINCIPALES TROBADORES DE ESPAÑA, EN LENGUA CASTELLANA, ASSÍ ANTIGUOS COMO MODERNOS, EN DEVOCIÓN, EN MORALIDAD, EN AMORES EN BURLAS, ROMANCES, VILLANCICOS, CANCIONES, LETRAS DE INVENCIONES, MOTES, GLOSAS, PREGUNTAS, RESPUESTAS, COPILADO Y MARAVILLOSAMENTE ORDENADO POR HERNANDO DEL CASTILLO. PRINCIPIANDO EN OBRAS DE NUESTRA SEÑORA, SIN CUYO FAVOR NINGÚN PRINCIPIO, MEDIO NI FIN PUEDE SER DICHO BUENO, EN NOMBRE DE LA SANTA TRENIDAD COMENÇA.



EL PECADO ORIGINAL DE JUAN TALLANTE (1486)

Esta siguiente materia
demuestra ser entricada, (intrincada)
porque la carne y miseria
es una turbada heria (feria)
muy rebuelta y enredada.

Y por ser Naturaleza
una massa, (masía, finca de labor catalana)
no da lugar a franqueza (franquicia, exención tributaria)
pues hay tassa.

Y abitando esta idea
en su lustre mente santa, (luminosa)
como quien mucho dessea
una aventajada prea, (presa)
delibró que de tu planta (resolvió)
fuesse hecha una mistión (mezcla)
y convenencia (confluencia)
de eternal conversación (convivencia)
con su essencia.

Atán libre de manzilla (mancha)
y exemida de pecado
que en ti solica, senzilla,
allí junta la quadrilla
de todo lo preservado;
y lo que Dios dio por tuyo
sin litijo, (litigio, discusión)
fue gran interesse suyo
y de su Hijo.

¿Quién dubda luego de mano (en el acto, sin vacilar)
que de la carne de nos
aquel alto Soberano
fuesse tomando lo sano
para ser madre de Dios?
Si en todo haze el Padre
su querer,
pudo hazer atal madre
merezer

ni quieras poner metal (imperfección)
en los divinos secretos,
porque la carne mortal
los dicerne tanto mal (entiende)
que de blancos haze prietos.
Aunque precedas en días (aventajes)
a Noé,
no sabrás dó van sus vías
ni a qué.


COPLAS A LA QUINTA ANGUSTIA DE NUESTRA SEÑORA DE SAZEDO

Con coraçón dolorido
estavas, ¡cosa de espanto!,
contemplando, ya partido,
havelle tú concebido,
santa, por Espirtu Santo,
y parido sin dolor
para velle muerto y tal.
Te dio por este tenor
el plazer de tal dolor
tristura de tanto mal. (tristeza)

Del más cuidoso cuidado
toda el alma traspassada,
por ver a mi hijo amado
ya de bivo ser passado,
con su troque estoy trocada. (trueque, cambiada)
Y assí trocada me viendo,
sola de mi Dios y padre,
satisfago no biviendo,
porque, tal hijo muriendo,
por qué bevirá tal madre?

Las gotas de sangre fuertes
que sudaste mías son
en tu muerte, que en las muertes
jamás en todas las suertes
no fue tal muerte y passión.
Para más pena sobrada
y por más doble llorar,
es a mí, la más penada,
tu lançada, mi lançada,
y tus clavos, mi enclavar.

Donde Dios vino morada,
por excelencia mayor
del principio serte dada,
líbranos siempre, sagrada,
por tu dolor de dolor.
Dexo aparte ser piadosa,
que en tu perfectión se muestra;
se espera, maravillosa,
por tu angustia más penosa
más membrarte de la nuestra. (acordarte)


VILLANCICO DE SAZEDO

Quien quisiere que la muerte
no le mate y mate a ella
nunca se descuide de ella.

Porque estando apercebido (vigilante)
que es muy buena apercebida, (acechante)
con un tiento tan subido (cordura, buen criterio)
que segure su venida, (proteja, esté a salvo)
quando viene da la vida
y el bien hecho mata a ella, (buenas acciones realizadas)
sin mas recelarse de ella. (temer)

Y con sobrado querer,
de contino, por oficio, (siempre, por costumbre)
ha de resistir el vicio
si quisiere merecer,
y entonces terná poder
para pelear con ella
y, sin vencelle, vencella. (vencerla)

Para victoria contina,
sin temor de peligrar,
ha la obra de sacar
de la limpieza divina,
pues la dexó por doctrina
quando, doliéndose de ella,
libró con su muerte aquella.

Y mirando, muerto, ser
que después ressuscitó,
quando la muerte temió
la carne con su doler,
se deve amar y temer
la de todos y vencella
peleando assí con ella,

que, en pensar quánto costó,
¡ved qué ingratitud sería
no gozar de su alegría
alabando a quien la dio!
De la cruz do padeció
con la santa señal de ella
huy toda la querella.


OTRAS COPLAS DE DIEGO LÓPEZ DE HARO


No lloro yo los dolores
passados por bienamar;
ni lloro por los amores
bordados de difavores,
nascidos por olvidar;
ni lloro por bienandança,
que es perdida por tal suerte;
ni lloro por mi esperança,
que es mi dolor tan fuerte
que serie mejor la muerte.

Ni lloro por la firmeza,
que es prisión de tal penar;
ni lloro por la tristeza,
forjada de gentileza,
nascida para matar;
ni lloro por hermosura,
que es la mi triste herida;
ni me pesa con tristura,
ni me plaze con la vida
más de quánto sois servida.

Ni lloro porque cuidado
jamás le puedo perder;
ni lloro porque me ha dado
lo presente y lo passado
mucho mal sin merescer;
mas lloro esperando males,
pues servir no conoscistes.
Y de ver principios tales,
según lo que respondistes,
suelen ser los días tristes.


A LOS SEGUIDORES DE AMOR DE FRANCISCO VACA

A los de Amor seguidores
quiero ser preguntador:
de todos los amadores,
al más dichoso en amores
¿qué gloria le dio el Amor?,
porque dador de passiones
su nombre deviera ser,
pues no nos bastan razones
que sus propias condiciones
podamos bien discerner,

que los que más alcançáis
sus condiciones dispuestas
hallaréis, si bien miráis
y rectamente juzgáis,
que algunas de ellas son éstas:
prender y tarde soltar,
soltar y siempre prender,
prender, matar sin matar,
matar y siempre penar,
penar y no defender,

defender por más herir
y herir por más dañar,
dañar por más descobrir
y descobrir por mentir
y mentir por engañar.
Nunca cesa su combate
de este que Amor llamamos:
que nos ciegue, que nos ate,
que nos pene, que nos mate,
nunca el nombre le mudamos.

Otra condición y cosas
tiene suyas de derecho
sin peligro peligrosas,
peligrosas provechosas,
provechosas sin provecho:
este Amor de enamorados
haze amar y desamar,
haze amar los desamados,
haze descasar casados
y descasados casar.

De avaros, francos tornados
haze muchos, y no pocos
de covardes, esforçados.
Haze de locos, letrados,
de letrados haze locos.
Haze de necios, agudos
y a los agudos errar.
Haze discretos los rudos,
los que hablan haze mudos,
los que son mudos, hablar.

Haze del envés que es haz,
y al que yerra, que no yerra;
da plazer, pesar assaz;
haz de la guerra paz
y de la paz haze guerra.
Su batalla es despojos
despojaos por vencer;
son enojos, son antojos,
son antojos que los ojos
no los puede ver su ver.

Son antojos que el dezir
no dirá, que enmudescen;
son antojos que el sentir
siente que cualquier .oír
aunque oyen, se ensordescen.
Las potencias animadas (memoria, entendimiento y volntad)
dadas por gobernadoras
son de su poder quitadas,
todas tres encarceladas,
que no pueden ser señoras.

Assí que el Amor amar
desamar y amar alcança;
alcança perder ganar
y el ganar es esperar
desperar sin esperança.
Y con este desatiento
piensan ganar lo perdido
y, perdido el sentimiento,
siento de este vencimiento
que el que vence es el vencido.


LA MIRADA DE DESDÉN DE SUÁREZ

Desque digas el tormento
tan amargo en que me dexas,
remira con ojo atento
cómo haze sentimiento
de mis angustias y quexas.
Y mira si se entristece,
si pierde o cobra color,
y mira si te aborresce,
y mira si mengua o cresce
en su gesto la dolor.

Y mira si te recibe
con desdén o afición,
y mira bien si concibe
el daño de quien te escrive
o amorosa compassión.
Mira si huye de ti,
si te vee, si te olvida;
Mira si haze de sí,
después que de ella partí,
mudança con la partida.

Mira si tiene plazer,
mira si tristes enojos,
y mira, por conoscer
su querer y no querer,
lo que más miran sus ojos.
Y mira bien en quexar
lo que de mi daño sea.
Mira que sepas contar
lo que podiste mirar
quando con ella me vea.


LA LENGUA ATADA DE CARTAGENA

No sé quién pueda valerme
de mi secreta fatiga,
pues tú, mi Lengua, enemiga,
hecha para obedescerme,
no has curado
del oficio que te es dado,
con que puedes socorrerme.

¿Quién quitó tu atrevimiento,
pues claro se está y de suyo
no ser del oficio tuyo
sino dezir lo que siento?
¿Cómo agora
delante de esta señora
se turba tu sentimiento?

¿De quién me devo quexar
sino de tu encogimiento,
que quanto más pena siento
más te precias de callar?
-¿Havéis dicho?
Sabed que pone entredicho
el dolor en el hablar.

-Nunca podré perdonallo,
pues que mis congoxas cresces,
porque siempre te enmudesces
quando en más penas me hallo.
-¿Cómo, cómo?
Sabed que los males tomo
tan en grueso que los callo.

-Bien paresce que es ageno
y de ti mi mal estraño.
¿Puede ser más claro engaño
que callar quando yo peno?
-No es cautela,
que lo que a vos es espuela
aquello me es a mi freno.


ENDERÉÇALA AL AMOR DE CARTAGENA

Ó Amor, lleno de estremos!,
es tu gloria muy penada
y muy dulce tu tormento.
Tú nos ciegas, por ti vemos;
tú nos pagas sin dar nada;
descontentas al contento.
¡Ó Amor!, tan sin compás
a quien te plaze desplazes;
di, ¿por qué no mirarás
quán contra tu nombre vas
con las obras que nos hazes?


(continuará)


QUE COMENÇÓ A SERVIR Y DEXÓLA TEMIENDO QUE SERÍA MALGRADESCIDA DE GONZALO GOMES DE TAPIA (1503)

DIZE TAPIA
Estos andan dando gritos
con afanes descubiertos.
Estos muestran por escritos
que con lloros infinitos
andan muertos y no muertos.
Estos veo lastimados
por seguir tras tu renombre,
que es amores,
y los bienaventurados
son aquellos que en tu nombre
son peores.

Y pues esto sé muy cierto,
¿para qué quieres mandarme
que siga tu nombre muerto,
pues tu vida es desconcierto
de penarme y de matarme?
Déxame, si te ploguiere,
Amor dulçe y lisongero
con engaños,
que el que quiere es el que muere.
Dexame que bevir quiero
sin tus daños.

RESPONDE EL AMOR
Assí que tú con mi suerte
quiero que tengas ventura,
ventura que te concierte
amor de vida sin muerte,
sin dolor y sin tristura.
Quiero que tengas comigo
tal concierto en bienamarte
sin recelo
que con tu fe ni contigo
no me vean desviarte
de consuelo.

HABLA TAPIA
Dulçor que torna en amargo,
engaño buelto en razón,
con tu cativerio largo
al que tienes mayor cargo
le das menos gualardón.
¿Por qué quieres engañarme
promtiéndome tus dones
por maneras
que después serán penarme
con tus fuerças y prisiones
lastimeras?

Que con razones y mañas
de tus obras contrahechas,
tu plazer tornando en sañas,
quanto apañas enmarañas,

HABLA EL AMOR
Y por esto sigue agora
tras mi nombre y sus plazeres
con fe firme, duradora,
pues te doy una señora,
flor de todas las mugeres,
más hermosa que ninguna,
más discreta, más galana
y más graciosa,
a quien hizo la Fortuna
más pomposa y más ufana
y más preciosa.

Que, viendo Su Gentileza
tu vista será encendida
de un grado que dé firmeza
de jamas te dar tristeza
ni dolor ni mala vida.
Ésta quiero que te mande
con querer de amor crescido,
sin fatigas,
por que quedes hecho grande
y del tiempo que has perdido
te maldigas.

Ésta es por quien venciste
tu querer y servidumbre,
ésta es por quien temiste
de te ver cativo y triste,
dándole tal certidumbre.
No temas ser suyo, no,
que yo no te dexaré,
pues es servida,
porque a mí me prometió
de tener fe con tu fe
toda su vida.

ACABA TAPIA CON ESTA CANCIÓN,
QUERIENDO LO QUE QUIERE AMOR
Vencedor de mi porfía,
plázeme de te seguir
y, pues me das compañía,
dale tú también la mía
con fe de nunca partir
mi querer de su servir.


A UNA DAMA QUE LE HIZO SER ENAMORADO, // ESTANDO EN PENSAMIENTO DE NUNCA SERLO DE GONZALO DE TAPIA

Yo estava por mi ventura,
ya quitado de amador
y, por no ver más dolor,
havía temor
de membrarme de tristura
ni de Amor,
porque do hirió su plaga,
si sobresana al herido,
quando piensa que es guarido,
el peligro está con la llaga.

FIN
Assí que, ya despedido
de ganar ni de perder,
no esperava de tener
más plazer
ni quería ser querido
ni querer.
Mas la vista, presta y ciega
de Vuestra Gran Hermosura,
me ha tornado a la hondura
de la mar do Amor navega.


SIETE GOZOS DE AMOR DE JUAN RODRÍGUEZ DEL PADRÓN (1442)

EL PRIMER GOZO
El primer gozo se cante:
"causar la primera vista",
que la señora bienquista
comiença a ser del amante
quando, a la ley verdadera,
fe muestra de bienamar.
Le plaze de se tornar
ciego de ombre que era
y creer y afirmar:
o morir o defensar.

Yo solo dirán que fue
el ciego contemplador,
que cegó tu resplandor
la ora que te miré.
El Sol no pudo causar
con toda su claridad
lo que tu sola beldad;
mas no es de maravillar.
¡O, si tanta o la meitad
fuesse la tu piadad!

De moverte a compassión
no te deve retraer
yo ver bien y conoscer,
aunque ciego, mi passión.
La pena del pensamiento
y desseo no complido,
aunque el sentido he perdido,
con doble sentido siento:
quanto más mi muerte pido
se dobla más mi sentido.

EL SEGUNDO GOZO
En boz más triste que leda (alegre)
el segundo ya canté;
si de él por ti no gozé,
por falta de amor no queda.
El que ha de haver victoria
sin tu bondad ofender
en mar, yo he de ser
de quantos posseen la gloria
de passar o fenescer.

EL TERCERO GOZO
Si fue de mí ofendido
Amor y sus servidores
algún día,
fue por no ser entendido
que en bivo fuego de amores
yo ardía,
ni Tu Merced entendiesse
la tal flama
yo sentir y padescer
con temor que no ardiesse
la tu fama
por causa de me valer.

Lo que, el seso resistiendo,
tú ni otro pudo oír
jamás de mí,
ya biva muerte muriendo
con desseo de morir,
te descobrí,
como el que es puesto a tormento,
que por fuerça
su mal viene a confessar
y, tornando al sentimiento,
más se esfuerça
de lo encobrir o negar.

EL QUARTO GOZO
El canto va fenesciendo
del tercero,
mas no plañir y llorar.
Menos caridad sintiendo
que primero,
del quarto vengo a tractar.
El qual es, pues que dezir
me es forçado
dónde el fuego concebí:
discreta señor servir
en estado
y virtud mayor de sí.

El primero movimiento
al segundo
nunca pudo contrastar,
havido conoscimiento
en el mundo
tú ser la más singular.
Conoscan ser tu loança
más devida
las altas de gran poder,
pues la bienvenurança
de esta vida
es virtudes posseer.

EL QUINTO GOZO
El quarto gozo finando
sin fin haver mis cuidados
mas siempre multiplicando,
el quinto, ya discordando
mis sentidos trabajados
en sus males contemplando,
es poder en la señora
el servidor entender
su servicio qualquier ora,
ofresciéndole plazer.

EL SESTO GOZO
Quantos aman atendiendo
desaman desesperando,
y yo, menos esperando,
más en el fuego me enciendo.
La voluntad no movible,
desseosa,
¿quién la puede costreñir?
Quando a Dios es impossible
la tal cosa,
yo no puedo resistir.

Esperança y desseo
son en tan gran división
que, según la perfectión
de la Tu Bondad, yo creo,
aunque Dios te perdonasse
y la gente
no lo pudiesse creer,
que Tu Merced no pecasse,
solamente
por tu virtud mantener.

EL SETENO GOZO
solo fin de mis dolores,
es amar y ser amado
el amante en igual grado,
que es la gloria de amadores.

Virtud la deve forçar
a amar tu leal sirviente
en el grado trascendente
que te ama, sin mal pensar.

La muerte siento venir;
del cuerpo no sé qué hagas;
muévante las cinco plagas:
celos, amar y partir,
bienamar sin atender,
amar siendo desamado
y desamar no poder,
pues no te pueden mover
lo gozos que te he cantado.

CABO
Si te plaze que mis días
yo fenesca malogrado
tan en breve,
plégate que con Macías
ser meresca sepultado.
Y dezir deve
do la sepultura sea:
Una tierra lo crió,
una muerte los llevó,
una gloria los possea.


ROMANCE DEL CONDE CLAROS DE FRANCISCO DE LEÓN

Más os valiera, sobrino,
de las damas no curar,
que quien más haze por ellas
tal espera de alcançar,
que de muerto o de perdido
ninguno puede escapar,
que firmeza de mugeres
no puede mucho durar.
¡Qué tales palabras, tío!
¡No las puedo comportar!
Quiero más morir por ellas
que bevir sin las mirar.

GLOSA DE FRANCISCO DE LEÓN

Los galardones que Amor
da a los que sufren su carga,
passiones son y dolor,
y, si alguno da dulçor,
mucho más que hiel amarga.
Pero a vos tales dolores
no os deven nada penar,
puesto que fuessen mayores,
que los yerros por amores
dignos son de perdonar.

LA GLOSA DE JERÓNIMO PINAR

Si supiérades amores
como sopistes engaños,
fueran vuestros mis favores,
yo biviera sin dolores
 escusáranse dos daños:
del vuestro vós sois testigo,
del mío cállolo yo
pues pierdo quando lo digo.
Vuestra fue la culpa, amigo,
vuestra fe, que mía no.

Vuestra fue la culpa de ello,
mío el dolor de sentillo;
vuestro el plazer de hazello,
mió el pesar de sabello,
y agora doble en dezillo.

GLOSA DE DON LUIS DE BIVERO

Si desdichas consolassen,
¡quánto consuelo ternía (tendría)
el sin ventura de mí!
Si disfavores amassen
tan amado yo sería
quan triste siempre me vi.
Desastrado
desastrado y desamado,
pues perdí,
contaros he en qué me vi
quando era enamorado.

De malandança complida
siempre me vi tan complido
quan menguado de plazer
y a vos tan poco servida
quan ganada: yo perdido
con razón deviera ser.
Yo penando,
yo penando y bienamando,
yo muriendo,
yo malas noches haviendo,
peores días passando.

Quando pensé que tenía
algo vencida la pena,
halléme ser más penado;
quando más gloria atendía
hallé la pena más llena.
Halléme a mí desamado
esperando,
esperando y comportando
gran fatiga,
por servicio de mi amiga
si la viesse de mi vando.

OTRO ROMANCE

¡Maldita seas, Ventura! (suerte o mala suerte)
que assí me hazes andar:
desterrado de mis tierras,
de donde soy natural,
por amar una señora,
la qual no deviera amar.
Adaméla por mi bien
y salióme por mi mal,
porque amé donde no espero
galardones alcançar.
Por hazer plazer a Amor,
Amor me hizo pesar.

OTRO ROMANÇE

Yo me era mora Moraima,
morilla de un bel catar.
Christiano vino a mi puerta,
cuitada, por me engañar.
Hablóme en algaravía,
como aquel que bien la sabe:
"Äbrasme las puertas, mora,
¡si Alá te guarde de mal!"
"¿Cómo te abriré, mezquina,
que no sé quién te serás?"
"Yo soy el moro Maçote,
hermano de la tu madre,
que un christiano dexo muerto;
tras mí viene el alcaide.
Si no me abres tú, mi vida,
aquí me verás matar".
Quando esto oí, cuitada,
començéme a levantar.
Vistiérame un almexía,
no hallando mi brial.
Fuérame para la puerta
y abríla de par en par.


OTRO VILLANCICO

El principio del gozar
de la gloria del Amor
es comienço del dolor.

Es tan corto su plazer,
tan presto passa su gloria
que en cobrando la vitoria
luego viene el padescer.
Quien se puede defender
de este cruel matador
síguese por lo mejor.

Mudanças y disfavores
es su más cierta esperança;
nunca su plazer alcança
donde allegan sus dolores.
Sufre pena sin errores,
desespera el amador
y da vida al malhechor.

De contino pena y muere
quien más fe tiene con él;
serále siempre cruel
a quien más leal le fuere.
Quien bivir sin él pudiere
no le engañe su dulzor,
pues de muerte es causador.


LA SENTENCIA DADA CONTRA EL AGRAVIADO CARAJO
DE GARCIA DE ASTORGA

A veinte y nueve del mes
del Sancto Bañil passado,
ante mí llegó un tractado
en estilo cordovés
aplicado
no admirable ni corrupto,
sentenciado y concluido,
el qual es un pleito astuto
que entre partes han traído
una puta y un hodido.

Y lo que el Coño llevó
digo que es muy bien llevado,
por preminencia y estado
del mismo, pues de él salió.
Y, pues este fue el venero
donde se crió primero,
muy justa causa lo quiere
ser el Coño el heredero
de lo que permaneciere.

Muchas razones parecen 
por donde es merecedor
ser él siempre vencedor.
Iten más, que le obedecen
dende el mayor al menor,
porque lo más esforçados
en su vigor y potencia,
lo capirotes echados,
le van a dar obediencia,
llorándole sus pecados.

Otra perentoria dó
a qualquier sabio galán
por donde el precio ganó,
y es lo que dize el refrán:
"Aquel que sufrió, venció.
Y aun después de ser sufrido
el buen Coño y combatido,
que ninguno no le mate;
quien se llega a su combate
que vaya cabizcaído

FIN
Assí que por la sentencia
de este manto que se dio,
vos, Carajo, haved paciencia,
que el Coño lo mereció
quanto a razón y conciencia.
Pues los Cojones, cuitados,
cuya parte dessimulo,
no aleguen por esforçados,
porque la marea del culo
los tiene desbaratados.



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