septiembre 22, 2014

LA TRANSICIÓN ALTA DE MARIANO RAJOY VI

"Venid aquí, todos los que estáis cansados y agobiados, que encontraréis a Dios". 
Eso es lo que debe ofrecer el Turismo y no regresar de unas vacaciones de zorreras pero en España además se siente el sentido de la historia y no digo más.

Parece Rajoy que vive como El alegre bebedor de Adriaen van Ostade viendo pasar el cadáver de sus enemigos por delante de la puerta de la taberna gallega.

Rajoy siete veces le queda de hacer un pentatlón de política durante cinco días consecutivos, ya ha hecho uno con el PSOE, otro con Mas y otro con Gibraltar, y que le sigan todos a la carrera de campo.

Se mueve al amanecer y al atardecer, come durante doce horas y se pasa todo el día durmiendo éste es el parado panda del gobierno español, panda por pandemia y por estar la sociedad de parche de pandereta que en Ucrania es ya una caja de Pandora.

La crisis está perfoliada y parece que tiene conatos de peritonitis aguda al final al igual que se reducen los gastos habrá que reducir del personal pero cómo trasvasar esto de la empresa a la sociedad sino con una política liberal de la derecha más dura en aras de un Estado saneado, que las familias se despeñen por su peso y sus hijos caminen o revienten, y que la publicidad capitalista que da culto a la imagen vaya haciendo la performance de los sucesos por venir.

Vean las estrechas y afiladas narices de un financiero burgués y burócrata en el retrato del conde de Cabarrús pintado por Goya y que se conserva en la sede del Banco de España porque él criticaba al estado benefactor eliminando a sus enemigos tributarios y religiosos para luego hacerse cargo de la cartera de Hacienda con José Bonaparte.

La droga y el contrabando de Marruecos y Gibraltar van por toda la cordillera Penibética y la Guardia Civil abriéndose de piernas trata de detenerlos como un Hércules a todos estos mafiosos y recordemos que la Península Ibérica está rodeada de mar y con los Pirineos no sé qué llega de Europa así que hagamos sacrosanto sacramento de penitencia de que todo esto ha de tener un final en el pensamiento español.

Los inmigrantes del Estrecho ya son tan percusivos como los de Jamaica aun cuando la Guardia Civil no los puede recibir a perdigones por lo que Alejandro Magno daría por perdidas sus conquistas si a lo largo de la historia retornaran a su patria las gentes que doblegó pero no es a España adonde en justicia las mafias deben direccionar los cayucos subsaharianos sino a Portugal, Inglaterra y Holanda, váyanse por el Canal de la Mancha que les cedemos el invento en desuso del submarino de Isaac Peral por si se topan con la Royal Navy.



No hay comentarios:

Publicar un comentario