abril 02, 2017

LA ENFERMEDAD DE LO DIGITAL

Normal que parezca que algunas personas los tengan pegados con super glue a la palma de la mano. No hay momento en el que se deje de mirar a la pantalla ¡Hasta paseando por la calle! No sería de extrañar que ocurrieran accidentes. Eso no puede ser bueno. Tanto que algunos especialistas ya han diagnosticado problemas serios a causa del vicio que generan.
Surge a raíz de un miedo irracional a la incomunicación, de no tener operativo el móvil o el ordenador. Encarna esa idea de que estos aparatos son una extensión al cuerpo humano. Algo parecido al dolor fantasma, una sensación incómoda que surge al sentir un miembro amputado. En este caso se padecen ansiedad, taquicardias, pensamientos obsesivos, dolores de cabeza y de estómago.
Si alguna vez te has olvidado tu dispositivo para ir a por el pan, pasear al perro o ir a la comida familiar y has sentido que te faltaba algo.

¿Te ha pasado alguna vez que has sentido que tu móvil vibra, lo miras y no tienes mensajes? Si te ocurre mucho... mal asunto, significa que sufres esta enfermedad. El cerebro se adecua a las vibraciones y las relaciona con una alerta del smartphone. Por ello, cuando notas algo parecido, crees que tienes algo nuevo que ver en la pantalla.

Más bien es una tendinitis, solo que provocada por estar todo el santo día mandando mensajes. Los pulgares no descansan, hacen un esfuerzo mayor que un perro intentando no pedir durante la comida. Al final, las articulaciones de las falanges, muñeca e incluso del cuello se resienten y generan dolor.
Significa el miedo de perderse algo. Viene generado a causa de las redes sociales y la posibilidad de estar conectado a ellas constantemente. Lógicamente, gracias al móvil. Consiste en el terror a ser excluido, a ver que los conocidos tienen unas vidas estupendas e interesantes que la propia, porque en las redes sólo se exhibe lo mejor.
Hagas lo que hagas, sabes que podrías estar haciendo algo mejor. En cualquier momento abres Twitter o Instagram- este sobre todo desde la inclusión de las historias- ves que todo el mundo se lo está pasado bomba.
Ahora, descansar tranquilamente en casa con tu familia es una causa de ansiedad. Gracias a la perpetua conectividad, sientes que pierdes el tiempo con los tuyos. Está enormemente relacionado con las dos anteriores. ¿Estás con amigos tomando unas cervezas? Mejor estar hablando a través de Whatsapp con alguien que no tienes delante. Peor aún, cotilleas las redes sociales. Esto se está convirtiendo en toda una costumbre que a muchos no sienta bien, ya que puede ser una falta de respeto y educación al no hacer nada de caso a quien te está hablando.
Ni siquiera hay gente concentrada en trabajar ni matándose a trabajar. Tantas interferencias, tantas novedades, los cerebro planos y los cuerpos agotándose. ¡Qué mareo! Me gustaría pasear y experimentar lo físico, respirar el aire, tener sensaciones y un buen corazón con los demás más allá de lo imaginativo automático. ¡Y nos estamos quedando ciegos!





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