agosto 24, 2011

LA SARRUJUANA Y EL SOBREPELLIZ DE LA JMJ 11 I







Las llagas del Hijo de Dios son la imagen de nuestra gravedad y el límite que nos salva de acabar en el sinsentido y en manos del demonio soberbio y rebelde y acompañados por la noche reparadora del sueño de los justos porque en la humildad de nuestro sufrimiento nos reconocemos por nuestra postura paciente llenos de Espíritu Santo.

Pero cómo puede haber en un establecimiento religioso empleados de Intereconomía verdaderamente saben que están vendiendo biblias o no tienen ni la vocación ni la espiritualidad debida y me espero lo peor si ésta es la raza de los cristianos viejos de los populares idealizando y etiquetando la pobreza, si no quieren perder un duro al menos señoras electas apunten maneras.

Me da igual estar que no estar, me dedico a la contemplación sin rezar, a estar tranquilo aunque haya crisis pues iremos todos al fin pero tranquilos, me da igual hacer obras de caridad que no hacerlas pues que las haga Dios, me da igual la vida que la muerte, no crees que necesito una confesión y un cura que me diga lo que es correcto y lo que no es correcto, un propósito de enmienda y un cambio de actitud para multiplicar los talentos.

El pueblo no ha dejado de estar en guerra desde que nació, viviendo en la borrachera y en la ignorancia de los miembros de sus familias donde un golpe de fortuna le daba el goce de poder aplastar a los que se movían a su alrededor y así el rencor y la envidia es mayor en los españoles porque todos somos de condición pueblerina y así necesitamos tener un pueblo de ronda para pasear a gusto a la vista de todos lo que nos da la condición de igualdad y la calle es patria y el pueblo ha de ser bonito y con un cura como San Manuel y más.

Las figuras del Belén napolitano del escultor rococó murciano Francisco Salzillo de 1740 nos dejarían recuerdo de la estampa que puede suceder en las familias españolas en las que el estar y el ser en paz en la Navidad del 2011 se juntará con la magnifigloria del espíritu de admiración de los Reyes Magos que pueden otorgar al pueblo español toda la seguridad de instruirse pausadamente en los misterios de la fe aun cuando sepamos que los problemas nos perseguirán pero que los resolveremos con la justicia al fin de Dios pero han preferido la Última Cena de la despedida porque también es signo de la felicidad.

Yo no había comido del árbol de la ciencia y del bien y del mal, por eso mi conciencia era inocente y no sabía del mal pero miento porque a poco que me moviera lo estaba causando y el mucho errar me aleccionó de lo importante que es que nos dejen en herencia presente una buena educación pero no entiendo cómo tardamos tantos años en adquirirla y perfeccionarla y cómo mi generación de la transición pudo rematadamente perderla con los sucesivos gobiernos socialistas sino fuera porque los Papas no dejaron de visitarnos y guiar a los que todavía teníamos luces de la verdad.

No me extraño de las cosas milagrosas que he visto, me extraño de que ya no las de ninguna importancia como si la mucha fe le acompañaran las claras señales de Dios y el motivo de la llegada del Papa es la bandera de estos sucesos de la ley del azar que con la JMJ 11 han ocurrido en Madrid cosas extraordinarias que no dejan de estar relacionadas con el Corazón de la Inmaculada y la Pasión de Jesús y los Apostoles por lo que creo que el misterio de la fe debiera de dar uno o dos pasos adelante con el escudo de los santos patronos y si los de Lisboa se hicieron jesuitas los de Madrid barrocos.

Los samas son habitantes costeros que viven en los poblados sobre postes y en barcos-vivienda en el archipiélago filipino de Sulu y que siendo su religión musulmana creen en los espíritus tradicionales denominados saitanes y así también la sanación de Jesús y de los samaritanos, Santiago, Sampedro, Santoña, Samuel, Samotracia, la samba brasileña y la samsara budista y el mismo Samsung participan de los vuelos del espíritu de la Santísima Trinidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario