agosto 24, 2011

LA SALIDA DE LA JMJ 11








Dios ve la misma luz por eso lo ve todo y nada escapa a su divina vista por lo que puede adelantarse en nuestros obstáculos para la maniobra perfecta que nos permita llegar una vez más tan cerca del Edén porque eso tan ordenado y pacífico quiere que veamos en Madrid sino en sueños al final de una travesía que Él querría no acabara nunca dándonos la vida eterna si custodiamos bien la Creación que Él rige.

No nos desesperemos quizás queden 7 años y diecisiete meses de crisis española desde el 2007 y el Arca de Noé se vuelva a quedar tranquila sobre los montes de Gredos y entonces saldremos todos a respirar y tomar unas migas extremeñas a la vera del Monasterio de Yuste.

El sexto sentido podría ser el de la efervescencia de la vida pero con el irlandés Francis Hutcheson diríamos que el séptimo sentido sería entrar en contacto con la verdad divina lo que sería muy útil para el bienestar de la humanidad a los mismos ojos de Bentham.

La designación del indio Hazare es la señal de que el mundo va a la guerra, Sudamérica y Nordáfrica están muy revueltas, y la estrella de Obama eclipsándose preparémonos para lo peor cuando Rusia y China muevan su maquinaria no sé lo que haremos y Trinidad Jiménez debe callarse y retirar las tropas y declarar nuestra neutralidad con todo el mundo, no debemos jugar esta mano de cartas y quítenle a Zapatero ya todas las barajas y es tiempo de rebajas en el confesionario y que todos los pecados se los coman las carpas del Retiro.

El siguiente que pase y rece/ dijo el espía alemán del este/ aquí no queremos que nadie nos tiente ni escandalice/ la tabla del régimen/ ni que por éstas/ nos descabece con el Papa/ y nos tumbe el Caribe/ con el humor inglés de Zapatero/ y se nos repite/ en la hora del reloj/ que te cogen de la oreja y te sacan del cine/ del descanso de lo que el viento se llevó/ que no me des con el pie/ en la sesión doble de la tortura del Tin-tín cristiano.

Es imperdonable que no esté más unido a Dios y que no ponga remedio a eso y que cuando el maligno se presente en mi casa no le dé un corte santo y me vaya a otra cosa con la meditación de los libros religiosos, pero qué narices por qué voy a hablar de mí, y no desfilo por la escalera de Jacob a buscar el sufrimiento y apagar cuanto dolor encuentre por el mundo que no son sino las flechas negras de los demonios y cómo no me voy a hacer el sordo a sus ruidazos y ciego a sus deslumbres en el cielo grisáceo y amargo de Madrid y al dolor y al desvío poner apósito.

Señor no soy digno de que entres en mi casa pero una palabra tuya bastará para sanarme. Por eso no le recé. Y en silencio le hablaba y él aún en más silencio me susurraba como los sorbitos de los niños con el cola-cao que siguiera y que fuera por ahí y que no habría callejón sin salida y que Él estaría ahí con su triángulo vertiginoso abriendo las calles de Nueva York pero que me podía sentar muy mal ir a EE UU, y que tenía que coger más fuerzas porque no sé dónde me llevaría el Espíritu y cuando digo ciudades y pueblos hablo de todas que ya están realmente tomadas por los dioscuros y es estado de sitio y el enemigo a las puertas como la de Sol.

El rostro de Benedicto XVI ha cambiado en su nuevo contacto español con Madrid y ahora se le hará más paternal como Juan Pablo II a la hora de darnos las papillas de su teología y sus enseñanzas metafísicas y es admirable que ya tenga misterios como el de Sor Teresita de Buenafuente del Sistal y el de los príncipes pontífices de sal de Salzburgo.

María está en la sábana del sudario de Jesús, en todos los velos y túnicas de nuestras monjas, apretándonos en todas las vendas empapadas de sangre de las guerras, y en las nubes de algodón de la Sierra Madrileña, en todas las cortinas de las casas santas y en la virginidad de nuestras muchachas hasta la noche de bodas en que estalla en alegría con el vino nuevo y fecundo del nacimiento y de la venida de los niños.

No os engañéis demonios madrileños los ejércitos de los ángeles han estado esta noche con la JMJ 11 y los que no se adecentaron y se pusieron el traje de boda mañana despertaran con la locura dentro de sus sienes.

Te faltaba fe, a los ángeles no se les notaba, creías que no ibas a ver nadie por el centro de Madrid, todo parecía La vuelta al mundo en 80 días, la preparación de la película 55 días en Pekín y el entusiasmo de la próxima liberación de Cuba.

Los demonios de Madrid estaban diciendo/ marcharos ya con vuestros Cristos y vuestras cruces/ pero todavía quedaban dos días/ y una noche,/ pero qué noche de marcha madrileña.

Si los chinos/ utilizaran nuestros signos y nuestra expresividad/ evangelizarían el mundo entero con la alegría de Jesús.

No queremos perder mundos ni contactos aunque no tengamos nada en común con ellos y así la infancia quedó en el recuerdo y los padres en un rincón y no sabemos quedarnos a solas con Dios que nos dará mucho trabajo en la Iglesia.

Los propios marineros griegos y españoles sabían producir el viento y que les fuera favorable porque eran religiosos y tenían a Dios de su parte como en Cuatro Vientos.

No te sabrías ni estar un instante al lado de Dios, junto al área de Carga del Aeropuerto, tendrías mucho miedo, le dirías sí y ni te contestaría, pero te ha llevado a una jaima en el desierto donde no se ve a nadie y tú ya no está en cuerpo presente, pedirías agua y se te daría, un poco de alimento y cerveza y se te daría, descanso y también pero nadie te hablaría y sabes que no pararías de vivir ahora una vida fuera de lo normal llena de fenómenos paráclitos y te llamaría la amada preocupada a ver si has conseguido algo y te falta mucho aire.

El pueblo remilgado y que se ha remangado ante la crisis, y que ha sufrido los remaches y las heridas, y que llegó al punto de estar loco de remate y sin remedio, este pueblo no puede hacer ya más nación a no ser que lo esté esperando, tiene que remitirle la fiebre y tiene que remontar su economía, tiene que remendar su vida y tiene que remover la verdadera historia de España.

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