enero 04, 2017

LA MALA GENTE NO TIENE UN SENTIDO CLARO DE LA VIDA

El sentido de la vida podría ser el cinegético de comer y hacer deposiciones perfectas gracias al pan de centeno. Para muchas mujeres el sentido de la vida es sexual, tener una buena relación sexual con un hombre, o familiar, tener niños sonrientes y bondadosos en casa. Para muchos hombres el sentido es burgués hasta el divorcio por decadencia a la mediana edad, ser un caballero, servir a una dama, arroparla como a una burguesa con toda clase de restaurantes, viajes, regalos y joyas, y que el dinero no deje de llegar a casa. Para otros quantos el sentido es Dios, la oración, la confesión, la comunión y hacer el mayor número de obras amorosas incluido el perdón a pesar de que Dios solo nos ha hecho mortales (a no ser que nos consideremos no solo criaturas creadas por Él sino hijos suyos y hermanos de Jesús). Para otros muchos bien asentados y asegurados el sentido es el poder, de la Dirección de un Despacho de Cáritas o de una Agencia de Colocación, el manejo de historias de vidas y de las informaciones ascendentes y descendentes, para los taurinos el sentido de la vida es lidiar al toro...

Para mí el sentido de la vida es ser ciudadano de Alcobendas (que fue un Paraíso en el año 2000), un modelo ejemplar de educación y cultura, saber estar, de inteligencia y hospitalidad, un ser que camina con dignidad sin bajar la cabeza ante los jefes mediocres de turno ni los bancos abusivos, sin sobrepeso, con pelo y arte en la moda, con cuerpo clásico europeo y belleza expresiva ibérica, cristiano, a gusto conmigo mismo, que procura no tener problemas y resolver los vecinos, tomar distancia y relativizar los insolubles debido a la maldad, necedad y locura humana, que enseña y que cura, que reconoce su vida humana como un accidente insignificante y quizás sin sentido, pero expuesta a los ojos de los dioses, que bien en su realidad humilde podría morir como una hormiga pisoteada, que no se deja seducir ya por falsas amistades y amores, que sabe que las fichas de dinero todavía le permiten jugar en sociedad, y como sentido granjearse apoyos y buena fama entre la gente deseando morir decentemente llegado el caso soportándolo todo como un pequeño héroe Cristo.

En mi origen de nacimiento yo provengo de Castellana Norte, de Chamartín, del barrio del Bernabéu, y la infancia y juventud en el Colegio San Agustín y Parroquias Adyacentes y la marcha de Madrid, no he culminado estudios universitarios pero sí experiencia profesional familiar en una Consultoría de Grandes Empresas con un padre excepcionalmente relacionado con VIPS y negocios pivados. Amorosamente he tenido buena vista con las mujeres que me han enseñado, salvado, y me han hecho esforzarme ante mi enfermedad mental y me han dado un hijo. Así que me puedo crear un papel para mí mismo en esta tragicomedia humana y real, pero cuidado, el de hombre-reloj ya no lo quiero si después de escribir Mercedes Ven resulta que Jesús no viene a la Tierra... Me retiro a hombre-filósofo desconectado ya de Dios, con lo que tengo que prepararme para el dolor y la muerte.

He venido para que tengan vida,
y la tengan plena.
(Jesús)

La idea de que el objetivo de Dios es algo en lo que simplemente tenemos que confiar significa admitir que no tenemos respuesta a la pregunta de por qué estamos aquí y debemos dejarlo todo en manos de lo desconocido.¡Confiar en el Jocker de la Suerte (pero me lo dio Él)!¡Porque me gusta caminar en presencia de Él!

Un objetivo claro
y una dirección clara.

Tenemos que hallar una manera de vivir que valga la pena en sí misma. Adónde vamos y lo que hacemos con los valores occidentales. Un estilo de vida del poeta o el del santo o el hombre cortés portugués alcanzado en grado sumo.

No hay un objetivo más grande tras el Universo que el hacinamiento en la Tierra. Pero parece que tenemos que bajar la cabeza, ser trascendentales, tener esperanza y tener fe en Dios (nuestra condena de nosotros fácilmente endiosados).El sentido de la vida sería jugar y encontrar apoyos en la sociedad con los colegas y compañeros de viaje. O actuar moralmente por un sentido kantiano del deber de las fuerzas armadas hacia la ley moral de defensa y ayuda ante los sucesos negativos.

La gente que lleva una vida mejor ésta es un bien en sí misma. Teniendo menos necesidades se vive mejor como el nada en demasía. Pero preocuparse y comprometerse con los demás. El sentido es tener un sagrado corazón de Jesús, una aristocracia en la virtud, y mantener un buen fondo de majo y legal. Ser un hombre feliz en un estado de satisfacción y tranquilidad, Jesús no vino para ser feliz ni creyó que conseguiría la felicidad para los demás con tanto lobo merodeando pero lo señaló.

El sentido de la vida sería ansiedad de buenas noticias por el mundo. Y esta sociedad lo basa todo en el sexo fantasioso.


(continuará).


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