enero 30, 2017

EN LA MESA 13 ESTE VIERNES ESTABA LLOVIENDO

Esas funcionarias con piernas de caña que se confunden con el paraguas, me gusta la mujer que lleva un colchón por la calle, tú no eres consciente de las vicisitudes que está pasando la gente y lo achacas todo a defectos de moral.

Como tampoco te gustan unas piernas gordas ni una cara siamesa qué le vamos a hacer,/ ellas ya saben qué hacer para que no las perjudique la menopausia que es joderse y joder a los otros, uno pasea por Madrid para ver las macetas primorosas y hermosas, si los funcionarios al final de esa vida laboral se quedaran cojos, uno se imagina la ciudad por encima del metro, cualquier mirada de una pareja turística inglesa sabe a Trump, y si todas las mujeres tienen un consolador pues que las den.

Cuando se me cae una uña gorda del pie y no me crece, me gusta que haya un equívoco con una mujer en la entrada de un local, no quiero perder el atrezo de mi ropa, la panadera argentina jugó a que cometiera un error gramatical y me sintiera mal, cambian tus circunstancias familiares y los vecinos no te saludan, una va a aburrirse al Diversia de la Moraleja y la otra va a una velada excitante a Chueca, la camiseta de los Sauces va a servir para el tinte de mi compañera, y también se puede tener estatura moral si se rompe con la moda de las concepciones.

Te puedes perder si das con alguno que no es de tu quinta en el metro, las cosas que tienen las moras por sí como el pan perfumado, el andar me hace estar en vigor, pero qué tios más feos y más burdos en el metro yo que soy de Sao Martinho, y los chinos histriónicos con moda TheNorthFace.

Si yo me meto en la cama y no salgo de ella me estoy cargando de energía erótica y luego me contemplaré fijamente en el metro con ella, como cuando no sabes por qué te atrae un objeto de mujer y no paras de dirigir la mirada a él, ellas van por el metro como lechuzas con los ojos abiertos queriendo follar al elixir de la vida del Sánchez Dragó dEl Corte Inglés, el mínimo contacto que tengo con los individuos en el metro,/ voy, ligo, y follo.

Las miradas de las mujeres de izquierdas y progresistas me resbalan, cuando metí la mano entre las piernas de ella en el asiento del metro y tiré del coño pa arriba empezó la primavera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario