enero 15, 2010

ORACIÓN DEL TRABAJADOR

Ningún trabajo es indigno,
solo el trabajo mal hecho es inferior.
En el trabajo mucho funciona de placebo
y el poleo funciona como un café.
Estás vivo, estás en la realidad,
estás con tu familia y con un trabajo.
Estás junto a tu esposa y junto a tus hijos.
Y en la vida hay que luchar,
la vida no es gratis.

Tienes que vencerte,
qué te crees que por la mañana yo no tengo depresión,
a mí también me cuesta levantarme,
y así, pasito a pasito, hasta que te vas al trabajo.

Ni tú tienes la culpa de haber defraudado a tu jefe.
Ni él tiene la culpa de haberte provocado.
Ninguno de los dos sois el centro del Universo.

(Maite de Pablos, 41 años)

No hay comentarios:

Publicar un comentario