marzo 09, 2016

LA RELACIÓN POR INEXACTA SE ACABA PARA PASAR A SINGLE


Todo es monotonía. Ya no se crece. Las hojas se vuelven mustias.

Pasamos el tiempo sin hacer nada. Somos inquietos-as.

Huyes del hogar o de la pareja aun cuando la recuerdes o la tengas presente.

Algo anda mal cuando en vuestros planes los contras sobrepasan a los pros.

Ya no hay intereses comunes ni hijos que cuidar ni amigos solo nosotros dos.

Ya no tenemos hobby. Ni tenemos tiempo para la pareja. Y el espacio nos distancia.

Ya no hay actividades en que dedicar el tiempo y desconectar de la pareja.

En tu agenda repartes viernes con tu pareja y sábados con los amigos-as.

No suenan las fechas de una posible convivencia a corto plazo.

No hay acuerdo en las fechas de vacaciones.

No se tiene coche ni tele y a uno de los dos no le gusta la lectura ni hacer vida de sofá o de salón.

No hay pasión ni alegría en la cama y haces planes sin el otro-a. 

Disfrutas más libre y a tu bola que acompañado-a.

La comunicación se vuelve muda y robótica.

El físico y el espíritu cambian. Se pierde forma, agilidad y expresividad.

A veces viene una enfermedad. Con los años puede que más.

Se puede perder el trabajo. Sin dinero las penas son mayores. Puede ser terrorífico.

El sexo cansa y se muere.

No hay viajes para ventilarse.

La vida se limita a un "qué tal el día" y "has comprado esto".

Nuestro talento como "moneda de valor y de cambio" se acaba.

Tu pareja se convierte en un lastre y tienes que tirar de ella.

Tu pareja se ha vuelto taciturna, triste y dominante.

Tu pareja ya no tiene sueños ni metas.

Si era gafe no debiste ni iniciar la relación para que el destino no se volviera negro.

Uno-a quiere permanecer y comer en casa y el otro-a quiere ver calle y restaurantes.

No os gusta por igual el ahorro y el gasto, el ir de tiendas y centros comerciales.

La relación es asfixiante y tóxica porque falta inventiva y creatividad.

Ya no tenemos historia que contar. "Qué me vas a contar si ya te conozco".

Uno-a deja de ser divertido y alegre.

Se tiene memoria aguda de los "feos" y desplantes del otro.

No se puede meter uno en la cama con alguien de quien ha visto esos pequeños detalles indignos o maleducados.

Se cree que el otro se ha vuelto impuro y ya no pasa las pruebas que mantenemos conscientes.

El sexo que por animal y sucio es demasiado humano exige en el amor una alta virtud.

Parece a veces que tienes que querer tanto al otro-a para pecar pero bien con toda clase de vicios y amor bestial.

Uno-a se vuelve viejo-a y los niveles de actividad descienden. Solo un amor probado o una caridad religiosa nos mantienen conviviendo en la senectud.

La vida admite libertad, dignidad y heroicidad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario