marzo 11, 2016

EL HOMBRE SEMISINGLE DE CORAZÓN

- Si no quieres, no tienes necesidad de seguir la relación. No lo hagas por pena-me dijo Carmencita por teléfono.
- Eres un lastre, siempre tengo que tirar de ti-la había guasapeado unas horas antes de esta llamada.

La había notado despreciativa con mi hijo, y ya nuestros planes no salían porque ella ponía pegas como pasear con una amiga o la enfermedad de su padre.

Durante todo un año arrastré con la depresión de ella, siempre tumbada en el sofá, con la manta hasta las cejas, con su hijo adolescente en el sofá de al lado haciendo lo mismo, ambos estaban enamorados el uno del otro, e incluso Fernando su hijo de quince años la cogía en brazos y la tumbaba en la cama para llenarla de besos.

Así que una repetitiva de mi experiencia fallida con Maite y las luchas de poder con mi hijo adoptivo Andrés de diecinueve años, así son las españolas de mamis maternis con sus hijos que echan al monstruo de marido de casa y se quedan con ellos.

Yo ahora tengo miedo de la mujer, porque con un mirada de Luzbel puede impregnarte de un demonio que te cueste quitarte y te convierta en sombra, cuando ponen sus manazas en tu cuerpo, invaden tu espacio, y acarician tus mejillas.
-Ya eres mío.

Ya llevo casi dos años divorciado y en Singles Madrid hay muchas de esas.

Al lado del Colegio Greenwich hay un parque donde van las mamás con sus niños a la salida de la tarde.
- Sí ya no vas  tener hijos ni a convivir para qué vas a tener una mujer ocupando tu mente.
- Depende de tus necesidades-me dijo Noemí que era la mamá de un compañero de clase de mi hijo Javier.

Pudiera ser que en la vida dieras con muchas mujeres progresistas para discutir, y mujeres que te usaran para la cama, mujeres que te dieran placer y cuidaran de ti, pero intentaba sobrellevar mi soltería con la satisfacción de una libertad cuasi divina.

Ellas eran las que ligaban, y creían de pies juntitos, que cuando querían llevarse a un hombre a la cama se lo llevaban, bastaba con encenderse y provocarle, ya que estaría mal desnudarse en público.

En las quedadas de Singles buscaba amigos solitarios de buen corazón para divertirme, pero cuando más estábamos disfrutando dos o tres juntos, llegaban ellas y se llevaban a uno o metían las narices para fastidiar nuestra fiesta.

Pasada la mediana edad y sin hijos que llevar, las mujeres te quieren para sexo, comilonas y muchos viajes a pesar de la crisis.

Algunas se quejan de soledad, y es mentira porque se van con el peor tio a la cama; piden otra paga económica, lo que faltaba; y te dicen incluso que son malas, vamos para salir corriendo.

Así que el hombre es un niño hasta que se divorcia, y decide ser el Nuevo Adán. Pero ha de tener muy claro de que si duda de la existencia de Dios, la única alegría posible en la Tierra será con la diosa mujer.

Pero yo no dudo del sol, y tengo a mi Dios como el Sol, cuya luz me abre los pasos en la ciudad gris que es Madrid. Aunque claro yo siempre fui un tipo de niebla y de día jueves de la semana con los vicios de la juventud de las lunas ambivalentes del viernes y del sábado.

A ciertas edades hay bellezas de lo cutre y barrio bajero que encima se atreven a salir en la tele con el pretexto de ser gente con corazón.

Qué preponderancia tienen las mujeres que arrastran a los varones detrás, que tengamos que meter las canicas en el Guá, en ese agujero carnoso con sus liquidillos o Coño predominante, adonde van el carajo y los cojones, desbaratados con esa marea del culo.

Como no pensamos igual, las palabras no hacen más que liarla, para el amor basta un gustar de cuerpo y de lenguaje corporal de miramientos y toqueteo, sobre todo cuando el compromiso no está definido, y lo otro sería poner el carro delante de las ruedas... mis amigos me aconsejan que además de descocadas me las busque cachondas, y que me deje llevar.

Con ese buen natural con el que ando por el campo, me puedo liarla hasta con una de la Torre Picasso teniendo ella todos los recursos, si no me hace hablar mucho y mantengo la postura de fuerza y la valentura, porque los dos debemos ir a armarla gorda sino el amor no vale, pero eso sería tirarse desde lo alto.

Así que la sociedad de la ciudad se ha de basar en un gustar de los cuerpos, y los de Vallecas pueden valer más que los de Chamartín y Chamberí unidos, pero los de CuatroCaminos y Tetuán menos por la escasa alimentación.

En la insignificancia ante las estrellas no somos más que un tronco de árbol, con dos brazos y dos piernas, un cabeza con dos ojos y dos oídos/ que lo ven y lo oyen todo,/ con una boca/ que habla y devora, un sexo por delante, el que sea/ que echa orina y semen,/ y un culo que no para de echar zurullos, pero eso sí bien cargados somos de vanidad-orgullo-y soberbia, cuya mínima cantidad de amor propio nos hace erguirnos por la mañana y nos da el ánimo suficiente para vivir y luchar.

Encima la especie mas conservadora, estúpida e imbécil, que quiere tranquilidad, comodidad y paz, en un mundo de celos, envidia y competitividad, donde tienes que hacer algo mejor que los demás, y acabas por no confiar en nadie y vivir en soledad.

Si te mantienes al margen, pero sigues con lo tuyo, el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Si dejas pasar una oportunidad no es más que hacer trabajar más al Diablo, a Hermes, a Dioniso, y a Dios.

Si vas a estropear una mujer al tocarla y matarle su ángel, mejor pasar, que se la lleve otro.

Todo esto es muy tentador pero cuesta de cumplir. A veces no somos conscientes de lo afortunada que es la soledad y del peligro que es que se nos aproxime una mujer por todo lo dicho en este texto.

Lo bueno de tomar contacto con una mujer es que conoces en la intimidad más caracteres, que aumenta tu conocimiento de las cosas, pero tienes que saber que ellas son volubles y muestran doblez.

Se puede ser trigo limpio el resto de la vida, un vez que ya conoces la esencia femenina que te faltaba por conocer y te divorcias, y decides apartarte de su círculo restrictivo sin tener que ingresar en un secta religiosa, y con tus hijos a salvo, sin necesidad de dar a Jesús y al más allá los frutos de tu insatisfacción.

Solo tienes que mantenerte libre, digno y heroico como si fueras un guerrero de la Ilíada. Hay que evitar esos suicidios puntuales en que cae la gente por no hacer uso de pensar. Si tú te preservas ellas no pararán de tirarte piedrecitas a tu tejado, pero evítalas aun cuando no viene mal olvidarlas. No seas un quincallero del valor amor.

Siempre se dice que estar rodeado de muchas mujeres es perder la rueca de la chaveta. Que cuando una mujer te dice "no quiero una relación con uno si no me va a traer en palmitas", y tú la contestas que no quieres tener a ninguna en tu cabeza, esto las desconcierta y pasa a disgusto. Y les cae mal y odian al hombre si le espetan "tú me vas a llevar ahora a tu casa a hacer el amor", y él resignado contesta que se va a dormir, esto no lo perdonan jamás.








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