octubre 15, 2014

TENDRÉ QUE BUSCARME UNA ÁNGEL DE PAZ II

Harto de la crisis y no ver nada me quité las gafas. Ahora vería con los ojos del alma.

La mujer que me buscare. Me encontrará.

La persona está definida por el físico y el ser no puede dar más de sí que la forma en que esté y hay que estar atento y no descuidarse.

Siempre jugarás a perderla con el tiempo que la vas a dedicar.

Ellas quieren amor y sexo,
Dinero y mucho tiempo.
No puedes faltar en esto.

En los tenderetes de fuera del Museo del Prado venden postales turísticas sacando el culo de un torero.

Conocí una mujer que quería no estar sola. Quería estar acompañada por un hombre divertido.

Le he pedido al Cristo de Medinaceli por todas las menopáusicas. La Virgen María no es una mujer menopáusica aunque he visto en esta iglesia alguna virgen que sí lo es a la que le van a rezar.

Y a la mujer como a la guitarra hay que templarla antes de tocarla. Pero ahora no se dejan. La mujer te clava la puntilla directamente y te rinde a sus pies antes de entablar la relación.

Mi deseo de amar se ha vuelto incluso más puro. Nunca el sexo pudo mucho sobre mí. Una mujer es como una sacerdotisa. Una sacerdotisa es feroz sobre todo en la cama. Por eso busca a hombres y no a chiquillos. Por eso perdí muchas novias en Europa.

La joven grita:
¡Dámelo!¡Haré lo que sea para recibir tu pene!
Pero además dame más y lléname toda.

Las mujeres ahora se entregan a otras cosas.
¿Y?
Lo que tú quieras.

Caminas con ellas: te toman prestado por unos años y luego te dejan.


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