abril 07, 2016

AMORES EN LA EDAD MADURA

Una ventaja que tienen los amores en la edad madura es que cada uno sabe muy bien lo que quiere y lo que tiene que ofrecer al otro

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Los amores en la edad madura pueden parecer, a simple vista, iguales a cualquier otro. Sin embargo, para quienes lo viven, supone la culminación de la vida, el reencuentro de uno mismo en otra persona con la cual se encaja en mente y corazón.

Lo más curioso de los amores de madurez es que surgen sin que nadie lo espere.

Es común que muchas personas hayan pasado por varios fracasos afectivos y que, incluso, llegaran a pensar en la idea de poner una cerradura en su corazón para dejar de sufrir.

Sin embargo, como ocurre en muchos casos, cuando no se espera nada todo llega y, de pronto, acontece ese encuentro casual, esa conversación sin importancia que, poco a poco, va conectando mundos y Universos Enteros.

Empezaremos dejando claro un importante aspecto: es posible que la edad madura la marque un determinado número de Décadas vividas.

Sin embargo, la madurez de alma, mente y corazón no la marcan los años vividos, sino el aprendizaje obtenido y la sabia valoración que hayamos obtenido de ellos.

Por esto, hay quien, llegados los 50 (CINCUENTA-LA MEDIANA EDAD), puede mostrar la irresponsabilidad  e inmadurez de un adolescente./ Otros, en cambio, culminan la edad madura con ese equilibrio interior donde todo lo hecho queda asumido, y donde se mira el futuro con aplomo, optimismo, serenidad y con muchas ganas por seguir experimentando.

La memoria no olvida, la memoria trasforma e integra.
De ahí, que los amores en la edad madura se conviertan en esas relaciones sabias y plenas donde la pareja acepta todo su pasado porque le ha servido para saber qué desea en el presente y qué no está dispuesto a soportar.

Son dos personas que se encuentran con sus triunfos y con sus heridas personales y que, a su vez, comprenden que para ser pareja no hace falta coincidir en todo, sino RESPETAR LAS DIFERENCIAS.

Los amores en la edad madura tienen Equipajes Particulares pero, lejos de esconderlos, pueden hablar de ellos con la complicidad de dos personas que se entienden y que, a su vez, Respetan el Pasado de cada uno.

No hay mejor forma de disfrutar del presente que a través de un amor que nos ilusiona, que nos une a la tierra y a nosotros mismos. Es como encontrar lo que siempre habíamos soñado y por ello, vivimos en plenitud el aquí y ahora, fortaleciendo así nuestra autoestima.

Ser joven de corazón es una virtud que debemos trabajar cada día, empezando, sin duda, por amarnos a nosotros mismos.

A su vez, si damos el paso y decidimos iniciar una nueva relación llegada la edad adulta, esa inyección de juventud nos invadirá por dentro, llenándonos de revoltosa ilusión, pasión, ganas, proyectos y emociones muy vivificantes.

El amor no tiene edad, ni raza, ni color. Pocas cosas son tan universales como esas almas que se iluminan estando una al lado de la otra para iniciar un camino en común.

Si bien es cierto que con los años la inteligencia y la reflexión caracterizan a la mayoría de las personas, todos disponemos de ese interruptor sin edad llamado pasión, llamado amor.

Esa dimensión maravillosa que se encuentra de forma casual y por la que merece la pena luchar cada día.

Sería una etapa no completada. Un divorcio nos daría entonces otro hervor que nos faltaba. Y sería como si nos tocase la lotería otra vez si no nos cerramos. Con mucha más paciencia y paz.


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