enero 28, 2015

ADIVINANCERO ANTOLÓGICO ESPAÑOL

Una viejita
que con un diente
llama a su gente.

EL ALACRÁN
Chao, chao
rabito alzao.

LA ARAÑA
Teje con maña,
caza con saña.

LA CULEBRA
Varilla, varilla
por el campo brilla.

LAS HORMIGAS
Mil damas en un camino,
sin polvo ni remolino.

De negro y en procesión,
adivina quiénes son.

EL PICAFLOR
Pica y no es avispa,
flor y no es de planta,
el que no adivina
meollo le falta.

LA RANA
Salta y salta,
pero la cola le falta.

EL RATÓN Y EL GATO
Funiquín estaba funiqueando
y Funiquete le estaba mirando;
si no llega a ser por un hoyo hoyete,
coge a Funiquín Funiquete.

EL SAPO
Yo iba por un camino
y me encontré con Juan Ponte;
cuando lo fui a saludar,
dio un salto y se marchó al monte.

LA BRASA
Soy chica, roja y liviana,
en invierno doy la vida;
y los muy aprovechados
a mí arriman la sardina.

LOS CANALES DEL TEJADO
Cien damas en un corral,
todas lloran a la par.

EL GOTERIAL
Cien monjas en un convento
todas mean para adentro.

LAS CERILLAS
En una estrecha cajita
muchas niñas he contado
que tienen vestido blanco
y sombrero rosado.

EL CLAVO
Yo soy aquel desdichado
que es tan grande mi bajeza,
que después que me has comprado
y tu esclavo me has llamado,
me quebrantas la cabeza.

Soy un hombre con cabeza,
sin manos y con un pie,
dieron sobre mi cabeza
y al mismo Dios sujeté.

EL HUMO
Es tan alto como un pino,
pesa menos que un comino.

Dentro de la chimenea
un fantasma se pasea.

LA PLANCHA
Por dondequiera que fui,
lo rugoso atropellé,
y en todas partes dejé
memoria lisa de mí.

LA PUERTA
Vengo y voy,
voy y vengo,
y en el camino
me entretengo.

EL SOL
Dicen que soy rey,
y no tengo reino;
dicen que soy rubio,
y no tengo pelo;
afirman que ando,
y no me meneo;
arreglo relojes
sin ser relojero.

LA TIERRA
Redonda como una bola,
doy vueltas como un peón,
de noche me ve la luna,
de día me alumbra el sol.

Soy una bola grandota,
que gira constantemente,
y que pronto no sabrá
dónde meter tanta gente.

EL TRUENO
En un monte muy espeso,
brama un toro sin pescuezo.

TRUENO Y RELÁMPAGO
Brama y brama como un toro
y reluce como el oro.

EL VIENTO
Invisible y poderoso
me introduzco sin permiso
donde a mí me da la gana
sin tener miedo al castigo.
Domino la tierra entera,
a algunos presto servicio.
Y en fin, para ser más claro,
por algunos soy odiado
y por otros alabado.

LOS DIENTES
Tengo una caja de huesos
que no la doy por cien pesos.

DIENTES Y BOCA
Entre filas de marfil,
carraca que habla sin fin.

LA HUELLA
Cuando iba,
iba con ella,
y cuando volvía
me encontré con ella.

LOS LABIOS
Dos hermanos sonrosados
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.

LAS LÁGRIMAS
Salgo sin pedir permiso,
por tristeza o por contento,
los niños y las mujeres
requieren más mi elemento.

LAS NIÑAS DE LOS OJOS
Dos niñas en un andén
y una a otra no se ven.

EL OJO
Una cajita 
de pimpirimpón,
que se abre y se cierra
y no tiene son.

LA PANTORRILLA
Espinazo, delante;
barriguita, detrás.
Fíjate en las piernas
y adivinarás.

LA PANZA
Adivina, adivinanza,
tiene un solo ojo
y la cara ancha.

LOS PÁRPADOS
Son dos cortinitas
en dos ventanitas
que, al cerrarse, tapan
dos niñas bonitas.

LOS PECHOS FEMENINOS
Dos niñas en un balcón
dándose de topetón.

EL PEDO
Cazador de perdices,
apunta a las corvas
y da en las narices.

Sale, canta y da un silbido,
por eso es mal recibido.

EL PELO
Soy sublime en la mujer,
pero cortito en el hombre,
y sin pudor a mi nombre,
me toman sin yo querer.

EL PIE
Si me tratas con cuidado,
te llevaré a cualquier lado.

LOS PIES
Vestidos de blanco y negro
venían dos caballeros,
y uno al otro se decían,
yo primero, yo primero.

LA PIEL
A veces me mojo,
a veces me erizo,
el tiempo me aja
si no me suavizo.

POSADERAS Y PEDO
Entre dos piedras feroces
sale un hombre dando voces.

LOS PULMONES
¿Quiénes son fuelles hermanos
que refrescan el calor
del que da vida y vigor?
No son sus obras de manos,
que es misterio del Señor.

EL PULSO
¿Qué cosa es
que todos tenemos,
pero no la vemos,
y solo sabemos
porque la cogemos?

LA RESPIRACIÓN
Gracias a ella vivo,
gracias a ella ando,
y si me falta, palmo.

LA RISA
Sale de dentro pa fuera
te jala las comisuras,
y la causan por ventura
gracejos y travesuras.

EL SUEÑO
Vence al tigre y al león,
vence al toro embravecido,
vence a señores y reyes,
y a todos deja vencidos.

Imagen soy de la muerte;
de la vida, la mitad;
cuando a solas vengo a verte,
a todos dices: ¡callad!

LA UÑA
Crezco y crezco,
aunque corten, 
no perezco.

LAS VENAS
Soy un caminito
de circulación
y todo tu cuerpo
me recorro yo.

CAFÉ CON LECHE Y AZÚCAR
Si el negro y la blanca
se van a casar,
un dulce regalo
les tienes que dar.

EL FIDEO
Todos dicen que soy fino,
y eso debe ser muy cierto,
pues en la mesa me ponen
tanto el amo como el siervo.

EL HAMBRE
Una señora 
muy exigente,
cada cuatro horas
quiere hincar el diente.

HORNO CON PANES COCIENDO
Con el redondín,
con el redondón,
con el meteisaca,
con el quitaipón,
sáquelo, señora,
que lo quiero ver,
y, si no me gusta,
lo vuelve a meter.

EL HUEVO
Soy blanco como un papel
y frágil como un cristal,
todos me pueden abrir,
pero ninguno cerrar.

EL PAN
Cuanto más caliente,
más fresco y crujiente.

EL PLATO
Sobre la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.

LA ARENA
Para que no se te escape
en la mano la sujetas:
entre los dedos se va
y al final ni rastro queda.

ÁVILA
Tengo fuertes murallas
y soy fría en invierno;
en mí nació una santa
que es la gloria del cielo.

CUENCA
Con mis casas colgadas
y mis dos ríos,
mi ciudad encantada,
¡qué señorío!

EL CARBÓN
Negro es fácil de agarrar,
rojo nadie lo puede aguantar.

Verde en el bosque,
negro en la tienda,
rojo en la casa,
blanco en la tierra.

EL CEMENTERIO
Un edificio o lugar
al fin de este mundo ve,
donde por ajenos pies,
van los que lo han de habitar.
Allí se ven concurrir,
en grupo, diversas gentes,
pero, de esos concurrentes,
siempre falta uno al salir.

A un campo llevas tú flores,
santos padrenuestros rezas;
donde hoy vas con pies de amores
irás tú mañana a cuestas.

EL DESIERTO
Es estéril, vasto y seco,
todo al revés de un vergel;
lo diré en otras palabras:
muchos predican en él.

FUERTEVENTURA
¿Quién fuerte, quién fuerte
termina en ventura,
es decir, en suerte?

EL HOYO
Cuanto más y más me quitas,
más grande me voy haciendo;
cuanto más y más me pones,
más voy empequeñeciendo.

EL HORIZONTE
Esa línea tan lejana
que junta el cielo a la tierra,
mientras más nos la acercamos,
más y más se nos aleja.

LAS OLAS
Haciendo ruido se vienen,
haciendo ruido se van;
y, cuando mañana vuelvan,
de igual manera se irán.

EL POLVO
En la calle me toman, 
en la calle me dejan,
en todas partes entro,
de todas partes me echan.

EL POZO
Un agujero muy hondo
con un espejo en el fondo.

EL RÍO
Nazco y muero sin cesar,
sigo, no obstante, existiendo,
y sin salir de mi lecho,
me encuentro siempre corriendo.

EL TEIDE
¿Qué gigante tiene
en lar tinerfeño
entrañas de fuego
y capas de nieve?

LA TIERRA
¿Qué será, qué será
que tantas vueltas da?
Cada vuelta dura un día
y trae pesar y alegría.

LA CALUMNIA
Cualquiera que me levanta
quiere a otro hacer caer;
no es justo mi proceder,
ni vivo entre gente santa
y hago a muchos padecer.

EL DOLOR
¿Cuál es el ser invisible
que goza dando tormento
y en las personas sensibles
busca siempre alojamiento?

LA FAMA
Soy veloz de tal manera
que mis fuerzas van creciendo
al paso que yo corriendo,
y con ocasión ligera
por muchas partes me extiendo.

LA JUVENTUD
Gallarda soy y lozana
y sana como manzana,
mas tan presto como el viejo,
me marchitaré mañana.

EL LENGUAJE
Juntos dicto el bien y el mal,
yo gobierno cielo y tierra;
conmigo se adora a Dios
y se blasfema y se peca.

EL MATRIMONIO
Es una red bien tejida
cuyos nudos no se ven,
y duran toda la vida.
En esta red de pescar,
unos claman por salir
y otros claman por entrar.

LA MUERTE
Nadie a mi poder escapa
tanto el joven como el viejo;
sea mujer, rey o papa,
sucumben bajo mi capa.

LA PALABRA
¿Sabes lo que has de guardar
después de que lo has dado ya?

LA PAZ
Sin el afán de la guerra
logro feliz la victoria;
tres letras mi nombre encierra,
tengo principio en la tierra
y perfección en la gloria.

EL PENSAMIENTO
Adivíname la cosa
que sobre todo se posa.

ASCENSOR
Mis muchos botones
no son de camisa,
mas si pulsas uno
te subiré aprisa.

EL BARCO
¿Quién es que va caminando,
que no es dueño de sus pies,
que lleva el cuerpo al revés
y el espinazo arrastrando?

EL CALENDARIO
Paso las hojas,
una por día;
paso las hojas,
una por mes.
Dime qué es.

LA ESCRITURA
En un campo blanco
ara un negro arado,
tira cinco bueyes
sin cuernos ni rabo.

EL FUEGO
Frotando nace,
soplando crece,
tapado muere.

LAS GAFAS
Dos gemelas bien cogidas
a caballo juntas van,
y quien de ellas cerca está
la vista mejorará.

LA LOCOMOTORA
Me llaman loco
y no lo soy,
aunque atropello 
por donde voy.

EL METRO
Soy un gusano de acero
de subterráneas virtudes,
y en cada tramo que corro
vomito yo multitudes.

EL SEMÁFORO
Vivo en las calles,
tengo tres ojos;
todos me miran
si me ven rojo.

LA BARAJA
Sobre la mesa se pone,
se corta bien y reparte,
pero nadie se la come.

EL BINGO
Muchos números rulando,
y cien personas mirando.

EL COLUMPIO
Alegría soy de niños
por mi pausado vaivén;
voy y vengo, vengo y voy
y entre los parques me ven.

LA COMBA
Un arco arriba,
paso por debajo.
Un arco abajo,
paso por encima.

LA COMETA
Tengo cola sin ser animal,
y aunque subo muy alto, muy alto,
de las alas del ave estoy falto,
y no puedo a mi antojo volar.

EL GLOBO
Me hicieron de papel,
me llenaron de gas
y por mitad del cielo
subiré más y más.

Soplo a todo soplar,
lo lleno de aire
y lo echo a volar.

EL MUÑECO DE NIEVE
Un hombre muy blanco
en medio del frío;
cuando sale el sol
se convierte en río.

LA PELOTA
Por la tierra voy rodando,
soy de todos el juguete;
cuanto más y más me pegan,
más se ríen y divierten.

Soy redondita y sin pies,
puedo correr y saltar,
y apenas puedo quedarme
quietecita en un lugar.

Subo, bajo, voy y vengo,
salto y corro sin parar;
quien me quiere, pega fuerte,
quien me pega, no hace mal.

Camina con la cabeza
y nunca tiene pereza.

LA PEONZA
Salto, brinco, zumbo,
bailo en pie y me tumbo.

LA E
En las estrellas estoy,
a la Virgen le di el ser,
en mí principia lo eterno,
conmigo acaba la fe.

LA ESCRITURA
Blancos son los campos,
las semillas, negras;
cinco son los bueyes
que el arado llevan.

LA J
Soy la letra más alegre
de todo el abecedario,
y me baila en todas partes,
muy alegre el vecindario.

EL LIBRO
Con lomo y no soy caballo,
con hojas sin ser carballo,
tengo tapa y no soy mesa,
¿qué cosa dirás que es ésa?

LA Ñ
Aunque llevo turbante
mora no soy,
que solo en castellano
de letra estoy.

LA PALABRA
Calumnia a muchas personas,
a muchas otras alaba;
y siendo la misma cosa
edifica o desbarata.

LA PIZARRA
Colgada en pared me tienen
y con la tiza me hieren.

EL SIGNO DE INTERROGACIÓN
Termino cabeza arriba
y empiezo cabeza abajo,
y tan solo en preguntar
se limita mi trabajo.

EL BAILE
Yo a los palacios subí,
yo a las cabañas bajé,
y en todas partes dejé
memoria alegre de mí.

ZEBEDEO
Con tres consonantes
más una vocal,
padre de dos santos
me puedes nombrar.

LA BERENJENA
Una señora
muy señoreada,
con jersey verde
y falda morada.

EL BOSQUE
En verano barbudo,
en invierno desnudo.

LA CEBOLLA
En el campo me crié
atada con verdes lazos,
y aquel que llora por mí,
me está partiendo en pedazos.

Tengo capa sobre capa;
si me las quieres quitar,
no dejarás de llorar.

EL COCOTERO
Linda torre,
bonitos penachos,
flores amarillas,
bolas en cachos.

LOS NARANJOS
Altos castillos,
verdes y amarillos.

LA NUEZ
Cuatro monjitas
en un convento,
donde no entra
aire ni viento.

EL PLÁTANO
Oro parece,
plata no es,
quien no lo acierte
bien tonto es.

LA SANDÍA
A mí me llaman la santa
y traigo conmigo el día.
Soy redonda y encarnada
y tengo la sangre fría.

LA UVA
Una cosa
que pasa
y se pesa,
que se pisa,
se posa,
y se besa.

LA ZARZA
Es larga como una soga
y muerde como una loba.


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