noviembre 15, 2016

LAS HERIDAS ABIERTAS DEL MALESTAR HASTA EL PÁNICO SOCIAL

El malestar ante el desorden incoherente imperante y la imposibilidad de comprenderlo y explicarlo, así vamos como nuestros ángeles dolientes de una mente a otra en la ciudad, ofreciéndonos a lo que sería la vida eterna en un remanso de tranquilidad absoluta en que estaría el ser humano en una condición pura antes de ser contaminado por la sociedad y la cultura.

El mal
como el bien
son fruto
de la libertad
del ser humano.

Pero el dinero,
la inteligencia,
y la salud,
son necesarios para jugar
en el bien y en el mal,
impulsores de la libertad
buena y mala.

El milagro del Espíritu Santo sería que se le revelara a un niño y a un joven el aprendizaje para enfrentarse con alegre viveza a las inclemencias de la vida a la intemperie y destetada, sin servidumbre ni educación forzada, a la dependencia de otros para alimentarse y vivir mejor.

Los males de cabeza los produce la sociedad como otras tantas cosas buenas. La sociedad parece desviar que necesitamos de usar del entendimiento y de la rectitud de la cabeza y del corazón.

Todo vale.
Todo es admisible.

La razón y la honestidad son dejadas de lado y se aprecia al listo y a la truhanería en un mundo de la precariedad y del riesgo.

Mi cabeza resuena en depresión y angustia porque está vacía como una tabula rasa porque no tiene con quien pasear y parlotear que es como una leve enfermedad mental.

Aun aminoradas tenemos pulsiones y pasiones que afectan a nuestra razón como manías que determinan nuestros hábitos, costumbres y acciones pausadas durante los estados de vigilia.

Pudiera ser que los necios, estúpidos, desatinados y los que deshacen las cosas accedieran al gobierno de un país la Sabiduría de la Razón nos libre de ellos como un rayo de sol en primavera.

Se puede fallar cuando el cerebro se vuelve un órgano muerto y nos vemos afectados de impotencia mental pero también por una ausencia del Espíritu Santo con desequilibrio en la facultad de juzgar las experiencias cercanas de cada día e incluso el conocer y memorizar en la lectura de un libro.

Están todos zumbados en los transportes públicos y encima sin darse cuenta orgullosos de sí mismos. Mas también se puede ser melancólico por meditar excesivamente y darle a todo mucha trascendencia siendo a veces largo entusiasta y corto fantasioso pero como un pesado triste y serio para los que conviven contigo día y noche.

"Al pan, pan, y al vino, vino". Lo mejor es que le dejen tranquilo hasta que resuelva el nuevo crucigrama sin que se dé cuenta de que su entendimiento está afectado, de que todo es más simple que las quijotadas delirantes y absurdas que tiene en la cabeza.

La hipocondría 
es un mal de estómago
donde según don Quijote
está la oficina de la mente.

No es que guste Trump sino que los electores en catarsis querían canalizar su enfado y reafirmar su visión, pero si no se cumplen las expectativas será el declive de este candidato electo. Y Obama padece ahora de una visión melancólica ante la panorámica pesimista del mundo actual.

lA GUILLOTINA "TÚ LA HICISTE, TÚ LA PAGAS"
La mutilación simplista del método de los fachas, indignados populistas y podemitas de izquierdas que se ofrecen para resolver el problema.
Pero no se cumple en sus filas también adictos a la casta y a la vieja política.
Compiten utilizando métodos ganadores no éticos ni democráticos contra su alternancia contraria.
A la gresca se hacen extremistas enemigos a tierra arrasada de su oposición sin llegarse a puntos medios y en común.
Son de expansión totalitaria y exclusiva algo típico de la política nacionalista y terrorista.




(continuará)



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