Yo quiero enfrentarme a mis numerosos enemigos. Pero no de una manera directa. Yo quiero hacer muchos milagros para que ellos sepan que Dios está conmigo.
Lo que nace del Espíritu es espiritual.
El viento sopla donde quiere.
Yo intento apuntar a las personas. Pero yo no creo en el amor de la personas. Las personas han de ser útiles y utilizables.
Quiero comunicar más cosas de Dios. No quedarme corto.
Pero solo si Él lo quiere lo contaré.
El instante en que un sí o un no
pueden cambiar la existencia.
El sí que Dios da, baja del cielo, y da vida y verdad a la la realidad del mundo.
A VER DIOS QUIERO UN SÍ DEL CIELO. Y me como un pan para celebrarlo y un trago de vino. Y tú harás la multiplicación de mis panes.
Yo me mantendré en el fiel.
Y me portaré bien.
Y seré bueno.
Puede ser que me reserves para algo más grande.
Que nada me sobre ni me falte como tu esencia.
Que mejores las condiciones de los que me rodean para que me alegre.
Y que yo me contente por años con esta paga.
Pero como hay un año sabático ya sé lo bueno que me tienes preparado para el 2023. Esperaré pues contemplando los frutos a mi alrededor en los allegados que mantienen esta promesa. Esperemos pues ese después en veintitrés.
February 06, 2017
February 05, 2017
A TI TAMBIÉN LA VIDA TE SONRÍE
EL ACTO DE UN LOCO
La Eucaristía.
Yo seré el Santo de la Divina Locura.
La palabra joven parece que significa algo pero en la realidad significa otra cosa, como los españoles y los griegos son otra cosa y la izquierda es otra cosa por lo que se ve por la ruá.
Las mafias y las ONG están de acuerdo en traer inmigrantes desfallecidos a Europa porque es su negocio.
Amigo es lo mismo que estar de buen rollo con alguien.
El Sida:
No ha hecho nadie una Inconsciencia (de no utilizar medios preventivos).
El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Los ángeles también tienen un día determinado para poner las cosas en su sitio (estoy empezando a SOÑAR DE NUEVO y voy a ir a las reuniones de intercambio de idiomas de TANDEM).
El abuelo ya no es útil ni para una conversación entonces le ponen una cuidadora a ver si se lo carga y se finiquita la herencia. El grupo poblacional de la vejez al perder la autonomía y no poderse pagar residencias de mayores se ve abocado a cuidadores malsanos porque los mismos familiares se han vuelto malsanos y crueles. La mezquindad aumenta con la edad y la crueldad para más edad.
Deben pedir un Certificado de Inteligencia Emocional a los trabajadores pero a los empresarios esto se la suda porque tampoco respetan a los clientes necesitados y aferrados como a los bancos y ministerios.
Busqué la cara de Hipócrates en el ordenador y me salió la cara del repartidor de Bimbo.
Todos ahí en el Partido de Ciudadanos esperando repartirse los cargos ministeriales como libertadores de Cádiz hablando de gente del siglo XIX con la del XXI.
LA RED AMARILLA ANTES DE LA MUERTE
Ya llegó la Vejez para todos.
-BONG suena el GONG de China.
-BONG suena el GONG de China.
Los amarillos vamos a invadiros.
Hay mucho acoso escolar.
Pero es femenino a femenino.
Son los tiempos.
Los tiempos que vivimos.
Los tiempos que corren.
El protestar y el quejarme de todo es parte de mi vejez. De verme arrinconado y como un maniático arremeter contra las paredes y la gente que siento me aprisiona. Debiera estar sumiso y callado con lo que toca de la Naturaleza dada por Dios.
La atracción de las personas es corporal y por presencia física. ¡Bailo en casa con la radio en vez de leer! También ayuda con las ideas del cerebro.
El Tonto de Turno de los Premios Goya y ya no habrá más premios rancios goyescos.
EL CONTROL DE CALEFACCIÓN
Hay una corrientecilla de aire en el vagón de la L10.
Me voy a dedicar a criticar todo lo que se mueva.
ME QUIERO PONER LAS CEJAS RUBIAS
Como el Trump.
Iba con la chaqueta DG que parecía Jean Van Damme cuando me encontré en las escaleras de Alonso Martínez al que iba con la capucha gris, los colmillos blancos en la mochila y haciendo gestos con los dedos de estrangulamiento.
PAREJAS DESACOMPASADAS
Aquí cada uno se busca el rollo que se busca.
ESTE PAPA
No está preparado para el Hostiazo del mundo. A no ser que no lo haya.
La Eucaristía.
Yo seré el Santo de la Divina Locura.
La palabra joven parece que significa algo pero en la realidad significa otra cosa, como los españoles y los griegos son otra cosa y la izquierda es otra cosa por lo que se ve por la ruá.
Las mafias y las ONG están de acuerdo en traer inmigrantes desfallecidos a Europa porque es su negocio.
Amigo es lo mismo que estar de buen rollo con alguien.
El Sida:
No ha hecho nadie una Inconsciencia (de no utilizar medios preventivos).
El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Los ángeles también tienen un día determinado para poner las cosas en su sitio (estoy empezando a SOÑAR DE NUEVO y voy a ir a las reuniones de intercambio de idiomas de TANDEM).
El abuelo ya no es útil ni para una conversación entonces le ponen una cuidadora a ver si se lo carga y se finiquita la herencia. El grupo poblacional de la vejez al perder la autonomía y no poderse pagar residencias de mayores se ve abocado a cuidadores malsanos porque los mismos familiares se han vuelto malsanos y crueles. La mezquindad aumenta con la edad y la crueldad para más edad.
Deben pedir un Certificado de Inteligencia Emocional a los trabajadores pero a los empresarios esto se la suda porque tampoco respetan a los clientes necesitados y aferrados como a los bancos y ministerios.
Busqué la cara de Hipócrates en el ordenador y me salió la cara del repartidor de Bimbo.
Todos ahí en el Partido de Ciudadanos esperando repartirse los cargos ministeriales como libertadores de Cádiz hablando de gente del siglo XIX con la del XXI.
LA RED AMARILLA ANTES DE LA MUERTE
Ya llegó la Vejez para todos.
-BONG suena el GONG de China.
-BONG suena el GONG de China.
Los amarillos vamos a invadiros.
Hay mucho acoso escolar.
Pero es femenino a femenino.
Son los tiempos.
Los tiempos que vivimos.
Los tiempos que corren.
El protestar y el quejarme de todo es parte de mi vejez. De verme arrinconado y como un maniático arremeter contra las paredes y la gente que siento me aprisiona. Debiera estar sumiso y callado con lo que toca de la Naturaleza dada por Dios.
La atracción de las personas es corporal y por presencia física. ¡Bailo en casa con la radio en vez de leer! También ayuda con las ideas del cerebro.
El Tonto de Turno de los Premios Goya y ya no habrá más premios rancios goyescos.
EL CONTROL DE CALEFACCIÓN
Hay una corrientecilla de aire en el vagón de la L10.
Me voy a dedicar a criticar todo lo que se mueva.
ME QUIERO PONER LAS CEJAS RUBIAS
Como el Trump.
Iba con la chaqueta DG que parecía Jean Van Damme cuando me encontré en las escaleras de Alonso Martínez al que iba con la capucha gris, los colmillos blancos en la mochila y haciendo gestos con los dedos de estrangulamiento.
PAREJAS DESACOMPASADAS
Aquí cada uno se busca el rollo que se busca.
ESTE PAPA
No está preparado para el Hostiazo del mundo. A no ser que no lo haya.
Rajoy ha hecho la mejor
política con Cataluña y ahora recoge los frutos, ¡vaya trabalenguas tienen los
catalanes!
February 02, 2017
UNA TEORÍA DE LA IMAGEN
La promiscuidad y la ubicuidad de las imágenes, la contaminación viral de las cosas por las imágenes, son las características de nuestra cultura.
(Jean Baudrillard)
Por tanto "imagen" se abre a campos semánticos tan dispares como: ojo, retina, mente, espejo, pantalla, figura, representación. Lo que implica una Teoría de la Imagen.
Producir un "conjunto organizado de ideas" en torno a la problemática de la imagen se identifica, para nosotros, con el hecho de pensar la imagen. O como diría Francesco Casetti con hacer trabajar la imagen hasta desvelar que lo que suele abordarse desde la perspectiva de su "naturalidad" e "inocencia" es el lugar donde se ejercita una praxis social -bajo la forma de un lenguaje socialmente organizado- de importancia trascendental en nuestras modernas sociedades.
En la misma medida en que la Teoría de la Imagen se concibe como el lugar de reflexión en torno a la problemática de la significación icónica, es difícil negar la trascendencia práctica de la misma. Ya que de lo que se trata es de producir un conocimiento capaz de generar una competencia operativa dirigida a la "lectura" de imágenes.
Por si lo anterior fuera insuficiente cabe señalar que, aun no habiendo una relación mecanicista entre un saber interpretativo y un saber productivo, el adecuado control de los circuitos del sentido y la articulación del mismo constituyen una base de primordial importancia para cualquier operación ulterior.
El de que todo discurso, todo texto visual, designa su interlocutor potencial, seleccionando a través de una serie de instrucciones implícitas sus "espectadores ideales".
Reconocer, pues, en toda imagen la existencia de una estrategia discursiva (consciente o no, ese no sería el problema), elaborar los conceptos pertinentes para sacarla a la luz, comprender lo que tiene todo discurso de orientación persuasiva, situar al espectador de los medios audiovisuales no como un lugar mudo sobre el que se vuelcan infinidad de obras y mensajes sino como interpretante (dejamos de lado el sentido que Peirce daba a esta palabra) capaz de contextualizar la actividad de los "medios de masas" y, en último término, susceptible de producir un saber en relación con el universo de la significación.
Con sus aproximaciones a los fenómenos de la autoconciencia, autorreferencia y funcionamiento del pensamiento humano.
La idea -formulada originalmente por E.H. Gombrich en el ámbito de la Historia del Arte- de que la relación entre representación artística y realidad externa puede ser calificada de ilusoria. A lo que habría que añadir, especificando más la idea anterior, el que cada operación figurativa está regulada por convenciones, por articulaciones esquemáticas de lo que ya conocemos, por referencias -en último término- a una enciclopedia (entendida en el sentido que le da Umberto Eco).
La concepción del proceso de la enunciación visual -de toda enunciación- en los términos definidos por Benveniste cuando indicaba que es en el lenguaje donde el hombre se funda como sujeto. Es decir, que la subjetividad se encuentra fundamentada en el ejercicio de la lengua. Luego el sujeto de la enunciación no existe -en términos discursivos- sino en el interior del discurso enunciado. Lo que permite establecer una distinción operativa entre enunciadores y sujetos empíricos, rica en consecuencias semióticas.
Las ideas arriba expresadas forman -para decirlo con un lenguaje semiótico- la base isotópica de la aproximación propuesta.
Con lo que se completa un recorrido que va de lo abstracto a lo concreto, de lo general a lo particular.
Precisamente a estudiar esta inmediatez, esa confusión -muchas veces interesada, fruto de una ideología asimilada a través de toda la cultura icónica occidental- que tiende a eliminar la distinción entre la realidad de la imagen y la imagen de la realidad.
Han sido múltiples las definiciones de la imagen que se han dado a través de los tiempos. Ya Platón (República, VI) hablaba de imágenes como "sombras y después los fantasmas representados en las aguas y sobre la superficie de los cuerpos opacos, tersos y brillantes". Dejando de lado las múltiples implicaciones del texto platónico, se puede retener la presencia en el mismo de dos temas claves: la idea de representación y la noción de reflejo especular.
Idénticos temas derivan de un análisis de los étimos de las palabras imagen (del latín imago) o icono (del griego eikon). De una y otra raíz, se obtienen las ideas de representación y reproducción, por un lado, y la de semejanza (a través del concepto de retrato), de otro. Como puede verse estas primeras definiciones se inscriben en un campo ideológico preciso.
De esta definición podemos extraer las ideas de materialidad (aspecto fabricado de la imagen) y su independencia con respecto a los temas u objetos representados (lo que permite la existencia de una historia de las imágenes). A lo que vendría a añadirse el hecho de que, aquí y ahora, la imagen es un componente central de los mass-media (su multiplicación y difusión masiva, su repetibilidad infinita).
Por último, se podría destacar su carácter singular de objeto del mundo que tiene la posibilidad, en no pocos casos, de mostrar a la vista, de designar a otros objetos diferentes.
Así hablaremos de grado de figuración de una imagen (idea de representación de objetos o seres conocidos), de grado de iconicidad (como opuesto al grado de abstracción y que hace referencia a la calidad de la representación con el objeto representado), grado complejidad -prestando especial atención al hecho de que no basta una mera consideración de la complejidad de la imagen en función del número de elementos que la conforman, sino que es imprescindible incluir en este terreno las competencias del espectador-, el tamaño (grado de ocupación del campo visual), los grosores de la trama y el grano, las distintas cualidades técnicas (contrastes, iluminación, nitidez...), la presencia o ausencia del color, la dimensión estética -que introduce a la imagen en el campo que Roland Barthes denominó de la dispersión del sentido- y el grado de normalización (ligado a las prácticas de copiados múltiples y difusión masiva).
Como recuerda Gilles Deleuze, nuestra autodenominada civilización de la Imagen, sea sobre todo una civilización del cliché. Y esto puede explicarse en un doble sentido. Por un lado, por que la inflación icónica se edifica sobre la redundancia. Por otro, en un sentido más complejo, por el hecho de que el Poder constituido mantiene muchas veces un interés cierto de la ocultación, distorsión o manipulación de ciertas imágenes, de tal manera que éstas casi dejan de ser un medio de revelar la realidad para convertirse en una forma de ocultarla. Redundancia y ocultación se convierten en caras de la misma moneda. Por si esto fuera poco, insistirá también Deleuze, existe un interés generalizado por "escondernos algo en la imagen". Y ese algo, añadiríamos nosotros, no es sino su aspecto de lenguaje, su carácter de instrumento de persuasión, el que no existen espejos que no sean deformantes, ya que todo acto de lenguaje icónico es fruto, como veremos más adelante, de una estrategia significativa y, por tanto, persuasiva.
Abraham Moles ha subrayado la necesidad de comenzar a analizar cómo el tamaño numérico de un flujo -en este caso de imágenes- es capaz de condicionar el comportamiento humano. De aquí que se comience a hablar de una ecología de la imagen que se ocupa de la presión visual a la que nos veremos sometidos en nuestra cotidianidad. Es la que ha provocado el equívoco que sostiene que las imágenes comunican de forma directa, pasando por alto la necesidad de analizar cómo comunican y funcionan los discursos visuales, evitando la proliferación de esa especie contemporánea del ciego vidente.
Desde este punto de vista no es ocioso, a la luz de la moderna psicología cognitiva, preguntarnos en qué sentido se puede decir que tenemos imágenes de las cosas en nuestra cabeza. La admisión de la existencia del formato-imagen mental implica conocer cuál es el papel específico que éste juega en la vida cognitiva.
Así puede contemplarse la polémica abierta entre partidarios y detractores del formato imaginístico sobre si la imagen mental supone una forma de codificación previa a la proposicional que no lleva consigo una interpretación, con lo que vuelve a plantearse en este nivel una distinción que fue durante algún tiempo fundamental en los análisis de la percepción.
En resumen, se trata de dilucidar si la imagen es una forma estructuralmente diferenciada de representación interna, si posee un formato diferente de otras representaciones y si constituye o no una forma funcionalmente distinta de representación mental (véase Kosslyn y Pomeranz).
A la inversa, existen ejemplos de cosas que se pueden pensar pero no ver. Para Kanizsa, el ojo razona a su modo, si bien matiza que las leyes que rigen la percepción no son de distinta naturaleza que las que rigen el pensamiento. Sencillamente, se trata de otras leyes.
Para Rock, los procesos mentales de la percepción (descripción, inferencia y resolución de problemas) son parecidos a los del pensamiento.
Porque en todo acto perceptivo se involucra el sujeto perceptor en tanto que animal histórico y cultural. Presente y pasado, futuro como proyecto, deseos e intenciones inconscientes, todo viene a configurar el "plan perceptivo".
La teoría de la percepción se enfrenta así al problema de los condicionamientos culturales.
Como puntos de partida pueden escogerse razonablemente los siguientes: un abandono de las tesis del absolutismo fenomenológico (el mundo es como aparece y aparece para todos igual) y de su variante sofisticada del etnocentrismo, una capacidad para tratar de ver cada cultura en función de su particular sistema de valores y una distinción inicial entre percepción del espacio y representación del mismo.
Resumiendo las complejas realizadas por Rivers (1901), se puede sacar en consecuencia una notable superioridad de los nativos en el terreno de la agudeza visual (capacidad de observar como distintos dos puntos muy próximos uno de otro).
Parece, pues, evidente que la identificación de objetos -al menos cuando esta identificación juega un papel primordial en la organización vital- se realiza sobre la base de configuraciones diversas en función de las diferentes situaciones.
Pues si somos animales que podemos distinguir colores, somos ante todo animales culturales. Tenemos una alta capacidad para discriminar colores aunque nos resulte sensiblemente más complejo la categorización de las fronteras entre los mismos.
De tal manera que este fenómeno semiótico -la organización de una cultura- afecta, y a veces condiciona decisivamente, la habilidad perceptiva y discriminadora. De la misma manera que el lenguaje determina la forma en que una sociedad organiza un sistema de valores e ideas, también condiciona nuestra percepción cromática.
En un mundo donde el símbolo coincide con su objeto, y donde a éste no se le puede sustituir nunca por pequeños ruidos ridículos o signos escritos en una hoja de papel, signos que, además, nunca tienen nada que ver con otras cosas, excepto en la medida en que imponga esta relación una convención frágil y fortuita, tienen que coincidir la verdad y el sentido, la mentira y el absurdo.
(Lars Gustafson)
Quien tiene la llave del signo se libera de la prisión de la imagen.
(Michel Tournier)
La concepción tradicional de la imagen ha tendido a identificar -al menos desde el Renacimiento- representación con semejanza.
Función de sustitución, anterior, lógica e históricamente al retrato -semejanza- y donde la creación precede a la comunicación.
Aunque sea adelantar un vocabulario que se desarrollará más adelante, es el momento de subrayar el carácter provisional de la articulación entre expresión y contenido.
Siempre que hay semejanza hay sustitución (Gombrich: toda producción de imágenes está enraizada en la creación de substitutivos) aunque la primera no sea condición necesaria para la segunda, pues como subraya Roland Barthes, la representación no se define por la imitación, y aquella existe más allá de las nociones de real, verosímil o copia. Y esto es así, por la identificación profunda entre representación y significación.
De acuerdo con este punto de partida la significación se produce siempre que una cosa materialmente presente ante la percepción de un destinatario represente a otra cosa a partir de reglas subyacentes.
Desde este momento conviene dejar claro que el significado no se confunde con el mundo externo. Las diversas expresiones no significan cosas o estado del mundo (aunque pueda remitir a ellas). Los significados se identifican con unidades culturales, con determinados aspectos de nuestra organización del mundo.
La aceptación por el niño de la reconstrucción global del cuerpo fragmentado a través de una imagen exterior, que forma núcleo de la denominada "fase del espejo", pertenece de lleno a la experiencia de lo imaginario. Solo más adelante se ingresará en el campo de lo simbólico a través del uso del lenguaje.
SANTOS ZUNZUNEGUI
(Jean Baudrillard)
Por tanto "imagen" se abre a campos semánticos tan dispares como: ojo, retina, mente, espejo, pantalla, figura, representación. Lo que implica una Teoría de la Imagen.
Producir un "conjunto organizado de ideas" en torno a la problemática de la imagen se identifica, para nosotros, con el hecho de pensar la imagen. O como diría Francesco Casetti con hacer trabajar la imagen hasta desvelar que lo que suele abordarse desde la perspectiva de su "naturalidad" e "inocencia" es el lugar donde se ejercita una praxis social -bajo la forma de un lenguaje socialmente organizado- de importancia trascendental en nuestras modernas sociedades.
En la misma medida en que la Teoría de la Imagen se concibe como el lugar de reflexión en torno a la problemática de la significación icónica, es difícil negar la trascendencia práctica de la misma. Ya que de lo que se trata es de producir un conocimiento capaz de generar una competencia operativa dirigida a la "lectura" de imágenes.
Por si lo anterior fuera insuficiente cabe señalar que, aun no habiendo una relación mecanicista entre un saber interpretativo y un saber productivo, el adecuado control de los circuitos del sentido y la articulación del mismo constituyen una base de primordial importancia para cualquier operación ulterior.
El de que todo discurso, todo texto visual, designa su interlocutor potencial, seleccionando a través de una serie de instrucciones implícitas sus "espectadores ideales".
Reconocer, pues, en toda imagen la existencia de una estrategia discursiva (consciente o no, ese no sería el problema), elaborar los conceptos pertinentes para sacarla a la luz, comprender lo que tiene todo discurso de orientación persuasiva, situar al espectador de los medios audiovisuales no como un lugar mudo sobre el que se vuelcan infinidad de obras y mensajes sino como interpretante (dejamos de lado el sentido que Peirce daba a esta palabra) capaz de contextualizar la actividad de los "medios de masas" y, en último término, susceptible de producir un saber en relación con el universo de la significación.
Con sus aproximaciones a los fenómenos de la autoconciencia, autorreferencia y funcionamiento del pensamiento humano.
La idea -formulada originalmente por E.H. Gombrich en el ámbito de la Historia del Arte- de que la relación entre representación artística y realidad externa puede ser calificada de ilusoria. A lo que habría que añadir, especificando más la idea anterior, el que cada operación figurativa está regulada por convenciones, por articulaciones esquemáticas de lo que ya conocemos, por referencias -en último término- a una enciclopedia (entendida en el sentido que le da Umberto Eco).
La concepción del proceso de la enunciación visual -de toda enunciación- en los términos definidos por Benveniste cuando indicaba que es en el lenguaje donde el hombre se funda como sujeto. Es decir, que la subjetividad se encuentra fundamentada en el ejercicio de la lengua. Luego el sujeto de la enunciación no existe -en términos discursivos- sino en el interior del discurso enunciado. Lo que permite establecer una distinción operativa entre enunciadores y sujetos empíricos, rica en consecuencias semióticas.
Las ideas arriba expresadas forman -para decirlo con un lenguaje semiótico- la base isotópica de la aproximación propuesta.
Con lo que se completa un recorrido que va de lo abstracto a lo concreto, de lo general a lo particular.
Precisamente a estudiar esta inmediatez, esa confusión -muchas veces interesada, fruto de una ideología asimilada a través de toda la cultura icónica occidental- que tiende a eliminar la distinción entre la realidad de la imagen y la imagen de la realidad.
Han sido múltiples las definiciones de la imagen que se han dado a través de los tiempos. Ya Platón (República, VI) hablaba de imágenes como "sombras y después los fantasmas representados en las aguas y sobre la superficie de los cuerpos opacos, tersos y brillantes". Dejando de lado las múltiples implicaciones del texto platónico, se puede retener la presencia en el mismo de dos temas claves: la idea de representación y la noción de reflejo especular.
Idénticos temas derivan de un análisis de los étimos de las palabras imagen (del latín imago) o icono (del griego eikon). De una y otra raíz, se obtienen las ideas de representación y reproducción, por un lado, y la de semejanza (a través del concepto de retrato), de otro. Como puede verse estas primeras definiciones se inscriben en un campo ideológico preciso.
De esta definición podemos extraer las ideas de materialidad (aspecto fabricado de la imagen) y su independencia con respecto a los temas u objetos representados (lo que permite la existencia de una historia de las imágenes). A lo que vendría a añadirse el hecho de que, aquí y ahora, la imagen es un componente central de los mass-media (su multiplicación y difusión masiva, su repetibilidad infinita).
Por último, se podría destacar su carácter singular de objeto del mundo que tiene la posibilidad, en no pocos casos, de mostrar a la vista, de designar a otros objetos diferentes.
Así hablaremos de grado de figuración de una imagen (idea de representación de objetos o seres conocidos), de grado de iconicidad (como opuesto al grado de abstracción y que hace referencia a la calidad de la representación con el objeto representado), grado complejidad -prestando especial atención al hecho de que no basta una mera consideración de la complejidad de la imagen en función del número de elementos que la conforman, sino que es imprescindible incluir en este terreno las competencias del espectador-, el tamaño (grado de ocupación del campo visual), los grosores de la trama y el grano, las distintas cualidades técnicas (contrastes, iluminación, nitidez...), la presencia o ausencia del color, la dimensión estética -que introduce a la imagen en el campo que Roland Barthes denominó de la dispersión del sentido- y el grado de normalización (ligado a las prácticas de copiados múltiples y difusión masiva).
Como recuerda Gilles Deleuze, nuestra autodenominada civilización de la Imagen, sea sobre todo una civilización del cliché. Y esto puede explicarse en un doble sentido. Por un lado, por que la inflación icónica se edifica sobre la redundancia. Por otro, en un sentido más complejo, por el hecho de que el Poder constituido mantiene muchas veces un interés cierto de la ocultación, distorsión o manipulación de ciertas imágenes, de tal manera que éstas casi dejan de ser un medio de revelar la realidad para convertirse en una forma de ocultarla. Redundancia y ocultación se convierten en caras de la misma moneda. Por si esto fuera poco, insistirá también Deleuze, existe un interés generalizado por "escondernos algo en la imagen". Y ese algo, añadiríamos nosotros, no es sino su aspecto de lenguaje, su carácter de instrumento de persuasión, el que no existen espejos que no sean deformantes, ya que todo acto de lenguaje icónico es fruto, como veremos más adelante, de una estrategia significativa y, por tanto, persuasiva.
Abraham Moles ha subrayado la necesidad de comenzar a analizar cómo el tamaño numérico de un flujo -en este caso de imágenes- es capaz de condicionar el comportamiento humano. De aquí que se comience a hablar de una ecología de la imagen que se ocupa de la presión visual a la que nos veremos sometidos en nuestra cotidianidad. Es la que ha provocado el equívoco que sostiene que las imágenes comunican de forma directa, pasando por alto la necesidad de analizar cómo comunican y funcionan los discursos visuales, evitando la proliferación de esa especie contemporánea del ciego vidente.
Desde este punto de vista no es ocioso, a la luz de la moderna psicología cognitiva, preguntarnos en qué sentido se puede decir que tenemos imágenes de las cosas en nuestra cabeza. La admisión de la existencia del formato-imagen mental implica conocer cuál es el papel específico que éste juega en la vida cognitiva.
Así puede contemplarse la polémica abierta entre partidarios y detractores del formato imaginístico sobre si la imagen mental supone una forma de codificación previa a la proposicional que no lleva consigo una interpretación, con lo que vuelve a plantearse en este nivel una distinción que fue durante algún tiempo fundamental en los análisis de la percepción.
En resumen, se trata de dilucidar si la imagen es una forma estructuralmente diferenciada de representación interna, si posee un formato diferente de otras representaciones y si constituye o no una forma funcionalmente distinta de representación mental (véase Kosslyn y Pomeranz).
A la inversa, existen ejemplos de cosas que se pueden pensar pero no ver. Para Kanizsa, el ojo razona a su modo, si bien matiza que las leyes que rigen la percepción no son de distinta naturaleza que las que rigen el pensamiento. Sencillamente, se trata de otras leyes.
Para Rock, los procesos mentales de la percepción (descripción, inferencia y resolución de problemas) son parecidos a los del pensamiento.
Porque en todo acto perceptivo se involucra el sujeto perceptor en tanto que animal histórico y cultural. Presente y pasado, futuro como proyecto, deseos e intenciones inconscientes, todo viene a configurar el "plan perceptivo".
La teoría de la percepción se enfrenta así al problema de los condicionamientos culturales.
Como puntos de partida pueden escogerse razonablemente los siguientes: un abandono de las tesis del absolutismo fenomenológico (el mundo es como aparece y aparece para todos igual) y de su variante sofisticada del etnocentrismo, una capacidad para tratar de ver cada cultura en función de su particular sistema de valores y una distinción inicial entre percepción del espacio y representación del mismo.
Resumiendo las complejas realizadas por Rivers (1901), se puede sacar en consecuencia una notable superioridad de los nativos en el terreno de la agudeza visual (capacidad de observar como distintos dos puntos muy próximos uno de otro).
Parece, pues, evidente que la identificación de objetos -al menos cuando esta identificación juega un papel primordial en la organización vital- se realiza sobre la base de configuraciones diversas en función de las diferentes situaciones.
Pues si somos animales que podemos distinguir colores, somos ante todo animales culturales. Tenemos una alta capacidad para discriminar colores aunque nos resulte sensiblemente más complejo la categorización de las fronteras entre los mismos.
De tal manera que este fenómeno semiótico -la organización de una cultura- afecta, y a veces condiciona decisivamente, la habilidad perceptiva y discriminadora. De la misma manera que el lenguaje determina la forma en que una sociedad organiza un sistema de valores e ideas, también condiciona nuestra percepción cromática.
En un mundo donde el símbolo coincide con su objeto, y donde a éste no se le puede sustituir nunca por pequeños ruidos ridículos o signos escritos en una hoja de papel, signos que, además, nunca tienen nada que ver con otras cosas, excepto en la medida en que imponga esta relación una convención frágil y fortuita, tienen que coincidir la verdad y el sentido, la mentira y el absurdo.
(Lars Gustafson)
Quien tiene la llave del signo se libera de la prisión de la imagen.
(Michel Tournier)
La concepción tradicional de la imagen ha tendido a identificar -al menos desde el Renacimiento- representación con semejanza.
Función de sustitución, anterior, lógica e históricamente al retrato -semejanza- y donde la creación precede a la comunicación.
Aunque sea adelantar un vocabulario que se desarrollará más adelante, es el momento de subrayar el carácter provisional de la articulación entre expresión y contenido.
Siempre que hay semejanza hay sustitución (Gombrich: toda producción de imágenes está enraizada en la creación de substitutivos) aunque la primera no sea condición necesaria para la segunda, pues como subraya Roland Barthes, la representación no se define por la imitación, y aquella existe más allá de las nociones de real, verosímil o copia. Y esto es así, por la identificación profunda entre representación y significación.
De acuerdo con este punto de partida la significación se produce siempre que una cosa materialmente presente ante la percepción de un destinatario represente a otra cosa a partir de reglas subyacentes.
Desde este momento conviene dejar claro que el significado no se confunde con el mundo externo. Las diversas expresiones no significan cosas o estado del mundo (aunque pueda remitir a ellas). Los significados se identifican con unidades culturales, con determinados aspectos de nuestra organización del mundo.
La aceptación por el niño de la reconstrucción global del cuerpo fragmentado a través de una imagen exterior, que forma núcleo de la denominada "fase del espejo", pertenece de lleno a la experiencia de lo imaginario. Solo más adelante se ingresará en el campo de lo simbólico a través del uso del lenguaje.
SANTOS ZUNZUNEGUI
Y PORQUE TE HAS PORTADO MAL TE DISCULPARÁS
Trump con su sombrero negro de cazador y pelo blanquirubio no quiere a los negros hinchados con cara de goma, qué triste no acordarse de la mitad de los comandos informáticos ésos, un viejo payaso adornado con gorra,/bastoncito,/y pantalón rojo, ella cuenta que tenía tripita de embarazada el uno de septiembre, y no para de sonar la luvia en Madrid.
Si en el autobús van todo mujeres y un hombre solo yo seguro que tendremos un accidente en la rotonda de Sachinarro, te crees que el parque de Arroyo de la Vega te da derecho a una capa de invisibilidad de lluvia para moverte, que se entretengan todas las guapachitas en meterse a Evangelistas,/ y que les vaya bien,/ y encima adoren al Trump, los cabellos de una mujer rusa e iranía que lleva un plátano en la mano no son más que pelos, la sucursal del Banco Santander de la Plaza del Pueblo de Alcobendas estaba de bote en bote, y ella dice que su hijo mayor ya tiene 39-40 años.
Mi exsuegra siempre se acuerda de mí por san Blas, de la elegancia de un mosquetero al saliir de Bankia, ella está ahogada en la barca de su trabajo y no puede mirar a tu orilla, muy poca multitud del metro de Madrid está con bebés, me he vuelto a encontrar con un cristo bajito como Astérix por los pasillos del intercambiador de Plaza Castilla barrido de bacterias, algunas con forma de botella llevan los pantalones como la policía montada del Canadá, pongo cruz y raya a todo el mundo porque ya me he cansado de todos los tipejos de las calles, suena la canción de Mónica Naranco las mujeres son como carne de cañón, ninguno se porta como debiera ser en la ciudad y quién eres tú para llegar a mí,
Las que llevan gafas enmelenadas parecen de la troupe de Rommell, algunos llevan moño como moñiga de Beckham y Guti, por una que viste de rojo y por un marxista de carbono rezaré para que el Espíritu Santo de san Juan de Ávila les alcance, los mendigos rumanos e ibéricos piden a ver lo que les cae, todas las posturas inconformistas acabarán con la llegada de la vejez a la Nación y aunque te mantengas incólume a los atardeceres de Robledo yo seré la sublimación del Espíritu de Cristo.
No me parece mal que las becarias singles muerdan la manzana a diente batido en el autobús, ni siquiera los de la Notaría ni Bescansa se quedan conmigo/ y se creen que con el tiempo caeré, abril y Semana Santa pasarán ya veremos si se llegará Jesús, en los santuarios se recarga pilas y se alcanza el jubileo de 40 horas como en la iglesia de san Pascual, la gente dice no me digas tonterías si no me las vas a demostrar, en el lago de la Casa de Campo te dicen que el semen se puede distribuir entre las féminas, algunos jóvenes van a la jubilación como cadáveres de vampiros, la realidad es si a los vagones del metro les bañara el mar del Caribe y las chicas jóvenes porque no se salen con la suya les molestas.
Tenías que salir por la noche a recoger con la red almas sinsentido por los bajos locales de Madrid, edades en que la gente no tiene familia ni empleo ni está ubicada en una vida de salón con mascota, por qué galopa el conductor de metro en fragmentos espacio/temporales,
Si en el autobús van todo mujeres y un hombre solo yo seguro que tendremos un accidente en la rotonda de Sachinarro, te crees que el parque de Arroyo de la Vega te da derecho a una capa de invisibilidad de lluvia para moverte, que se entretengan todas las guapachitas en meterse a Evangelistas,/ y que les vaya bien,/ y encima adoren al Trump, los cabellos de una mujer rusa e iranía que lleva un plátano en la mano no son más que pelos, la sucursal del Banco Santander de la Plaza del Pueblo de Alcobendas estaba de bote en bote, y ella dice que su hijo mayor ya tiene 39-40 años.
Mi exsuegra siempre se acuerda de mí por san Blas, de la elegancia de un mosquetero al saliir de Bankia, ella está ahogada en la barca de su trabajo y no puede mirar a tu orilla, muy poca multitud del metro de Madrid está con bebés, me he vuelto a encontrar con un cristo bajito como Astérix por los pasillos del intercambiador de Plaza Castilla barrido de bacterias, algunas con forma de botella llevan los pantalones como la policía montada del Canadá, pongo cruz y raya a todo el mundo porque ya me he cansado de todos los tipejos de las calles, suena la canción de Mónica Naranco las mujeres son como carne de cañón, ninguno se porta como debiera ser en la ciudad y quién eres tú para llegar a mí,
Las que llevan gafas enmelenadas parecen de la troupe de Rommell, algunos llevan moño como moñiga de Beckham y Guti, por una que viste de rojo y por un marxista de carbono rezaré para que el Espíritu Santo de san Juan de Ávila les alcance, los mendigos rumanos e ibéricos piden a ver lo que les cae, todas las posturas inconformistas acabarán con la llegada de la vejez a la Nación y aunque te mantengas incólume a los atardeceres de Robledo yo seré la sublimación del Espíritu de Cristo.
No me parece mal que las becarias singles muerdan la manzana a diente batido en el autobús, ni siquiera los de la Notaría ni Bescansa se quedan conmigo/ y se creen que con el tiempo caeré, abril y Semana Santa pasarán ya veremos si se llegará Jesús, en los santuarios se recarga pilas y se alcanza el jubileo de 40 horas como en la iglesia de san Pascual, la gente dice no me digas tonterías si no me las vas a demostrar, en el lago de la Casa de Campo te dicen que el semen se puede distribuir entre las féminas, algunos jóvenes van a la jubilación como cadáveres de vampiros, la realidad es si a los vagones del metro les bañara el mar del Caribe y las chicas jóvenes porque no se salen con la suya les molestas.
Tenías que salir por la noche a recoger con la red almas sinsentido por los bajos locales de Madrid, edades en que la gente no tiene familia ni empleo ni está ubicada en una vida de salón con mascota, por qué galopa el conductor de metro en fragmentos espacio/temporales,
February 01, 2017
Y LOS LOCOS SE QUEDAN ATRÁS
Cómo se reiría mi madre catalana con las actuaciones del Montoro como se reía (positivamente) de las actuaciones del Aznar,/ armar más lío al lío en la contestación, en una noche me ha crecido un pelo negro de un centímetro debajo del ojo izquierdo,/ me lo he arrancado y lo he puesto en el cajón de la mesilla de noche encima del rosario de santa Gema Galgani (EL PELO DEL LOCO DE CRISTO),
LA CANCIÓN:
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
La gata no me deja en paz
Me han abierto la jaula
Pero yo no me he escapado
La gata me ha querido sacar.
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
la solución a todo esto gata Jifa es que te lleve al mercado y te vendan como liebre,
Adión gatinha
en el mundo de los gatos yo seré tu príncipe
gatinha mía supina
con esa cabecita
y esas orejitas
un besinho
ADiós
ay si viviéramos en la tierra galega
tu patita iría para abajo
y la otra le seguiría detrás
me estoy haciendo viejo porque noto la presencia de alguien pegado a mí por detrás, no me gusta ver a la gente con la mirada de desorientación, algunos dan una pésima imagen por el metro, bajo la cabeza ante las imágenes que circundan un ambiente de vejez, las miradas expectantes e imaginativas del autobús,/ tanto poder se dan en las imágenes, yo no localizo las imágenes de los países no europeos, un desprecio absoluto por la persona porque solo quieren dinero, los españoles adolecen,/ y qué marea humana es la ciudad oliendo a queso hacia la Paz.
LA GIOCONDA MADRILEÑA
Las madrileñas tienen la cara fría
no tienen pecho ni culo
y parecen tablas planas.
Esa chica de botines rojos llevaba siempre en un abrigo dos canicas verdiamarillas como ojos de gata, en el tramo del Barrio de Salamanca de la L4 de metro es en el único sitio donde la gente permanece en el andén sin moverse y donde los fachas consideran el terreno como suyo a pata estirada, y una inconveniencia es una curiosidad.
En los aledaños de los edificios mi querida Mercedes se respira humo de tabaco, a tus ancianos les crecen las uñas y las orejas, los de espíritu joven ya no quieren canciones protestatarias en las escaleras mecánicas de Alonso Martínez, ella la joven estudiante dice que va al Campo de las Naciones y no sabe que han cerrado la L8, estos barbas pelimochos como raspados del capitán de Nautilus, rezo avemarías con la potencia de los rosarios por la mujer hormiga que arrastra la patita rota por los pasillos del Bernabéu, y estoy cansado de una caminata por Madrid.
Y porque te has portado mal te disculparás.
LA CANCIÓN:
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
La gata no me deja en paz
Me han abierto la jaula
Pero yo no me he escapado
La gata me ha querido sacar.
Soy un pollito pío pío
no me dan de comer
la solución a todo esto gata Jifa es que te lleve al mercado y te vendan como liebre,
Adión gatinha
en el mundo de los gatos yo seré tu príncipe
gatinha mía supina
con esa cabecita
y esas orejitas
un besinho
ADiós
ay si viviéramos en la tierra galega
tu patita iría para abajo
y la otra le seguiría detrás
me estoy haciendo viejo porque noto la presencia de alguien pegado a mí por detrás, no me gusta ver a la gente con la mirada de desorientación, algunos dan una pésima imagen por el metro, bajo la cabeza ante las imágenes que circundan un ambiente de vejez, las miradas expectantes e imaginativas del autobús,/ tanto poder se dan en las imágenes, yo no localizo las imágenes de los países no europeos, un desprecio absoluto por la persona porque solo quieren dinero, los españoles adolecen,/ y qué marea humana es la ciudad oliendo a queso hacia la Paz.
LA GIOCONDA MADRILEÑA
Las madrileñas tienen la cara fría
no tienen pecho ni culo
y parecen tablas planas.
Esa chica de botines rojos llevaba siempre en un abrigo dos canicas verdiamarillas como ojos de gata, en el tramo del Barrio de Salamanca de la L4 de metro es en el único sitio donde la gente permanece en el andén sin moverse y donde los fachas consideran el terreno como suyo a pata estirada, y una inconveniencia es una curiosidad.
En los aledaños de los edificios mi querida Mercedes se respira humo de tabaco, a tus ancianos les crecen las uñas y las orejas, los de espíritu joven ya no quieren canciones protestatarias en las escaleras mecánicas de Alonso Martínez, ella la joven estudiante dice que va al Campo de las Naciones y no sabe que han cerrado la L8, estos barbas pelimochos como raspados del capitán de Nautilus, rezo avemarías con la potencia de los rosarios por la mujer hormiga que arrastra la patita rota por los pasillos del Bernabéu, y estoy cansado de una caminata por Madrid.
Y porque te has portado mal te disculparás.
EN LA CRUZ UN LOCO
En la cruz solo un loco.
Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo mantenía en secreto por miedo a los judíos, solicitó de Pilato el permiso para hacerse cargo del cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió y él se hizo cargo del cuerpo. También vino Nicodemo, el que con anterioridad había ido de noche a entrevistarse con Jesús, trayendo unas cien libras de una mezcla de mirra y áloe. Entre ambos se llevaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas de lino bien empapadas en los aromas, según acostumbraban hacer los judíos para sepultar a sus muertos. Cerca del lugar donde Jesús fue crucificado había un huerto, y en el huerto, un sepulcro nuevo en el que nadie había sido sepultado. Y como el sepulcro estaba cerca y era para los judíos el día de preparación (nota de Jg: ya se echaba encima el sábado), depositaron allí el cuerpo de Jesús.
Gracias a la vida entregada por un loco, una nueva creación ya se derrama entre nosotros.
Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo mantenía en secreto por miedo a los judíos, solicitó de Pilato el permiso para hacerse cargo del cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió y él se hizo cargo del cuerpo. También vino Nicodemo, el que con anterioridad había ido de noche a entrevistarse con Jesús, trayendo unas cien libras de una mezcla de mirra y áloe. Entre ambos se llevaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas de lino bien empapadas en los aromas, según acostumbraban hacer los judíos para sepultar a sus muertos. Cerca del lugar donde Jesús fue crucificado había un huerto, y en el huerto, un sepulcro nuevo en el que nadie había sido sepultado. Y como el sepulcro estaba cerca y era para los judíos el día de preparación (nota de Jg: ya se echaba encima el sábado), depositaron allí el cuerpo de Jesús.
Gracias a la vida entregada por un loco, una nueva creación ya se derrama entre nosotros.
LOS 15 SENCILLOS ACTOS DE CARIDAD DEL PAPA FRANCISCO
1.- Sonreír ¡Un cristiano siempre es
alegre!
2.-Dar las gracias siempre (aunque no
"debas" hacerlo)
3.-Escuchar la historia del otro, sin
prejuicios, con amor.
4.- Levantarle los ánimos a alguien.
5.- Detenerte para ayudar. Estar atento
a quien te necesita.
6.- Recordarle a los demás cuántos les
amas.
7.- Celebrar las cualidades o éxitos de
otros.
8.- Saludar con alegría a esas personas
que ves a diario.
9.- Corregir con amor, no callar por
miedo.
10.- Ayudar cuando se necesite para que
otro descanse.
11.- Seleccionar lo que no usas y
regalarlo a quien lo necesita.
12.- Tener buenos detalles con los que
están cerca de ti.
13.- Limpiar lo que uso en casa.
14.- Ayudar a los demás a superar
obstáculos.
15.- Llamar por teléfono a tus padres.
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